Hasta hace un año era "perfecta". Al menos eso me decían y sé muy bien por qué lo hacían. Cuando sos astuto, tenes el control y las riendas de tu vida, mostrás solo y exactamente lo que querés mostrar, ni más ni menos. Y así logré engañar a todos, con mi apariencia impecable, mi delgadez "natural" pero nunca extrema, mi rostro siempre maquillado, mi deslumbrante simpatía y mis habilidades académicas.
Pero este año todo esto cambió.
Dejé de ir a la facultad, subí de peso, no salgo nunca de casa y si lo hago no uso maquillaje, la ropa me queda mal... ya nadie se refiere a mi como """perfecta""".
Oh la perfección. Nunca pude verme como los demás me veían, JAMÁS. Entonces, ¿de qué mierda me servían esos comentarios vacíos, si jamás me los creí?
Creo que de alguna forma me siento aún más miserable si nadie me hace cumplidos, suena asqueroso, pero nunca tuve autoestima y los días parecían menos grises cuando alguien me decía algo lindo.
Es muy triste no saber que sos linda, que sos inteligente, que sos fuerte, que sos amada (cualidades que para mi las tienen todas las mujeres que conozco). Porque para vos sos sólo un desperdicio de espacio, una maquina de decepcionar y rechazar afecto, un ser que no merece amor.
El camino hacia el amor propio es larguísimo, casi interminable.
Nos leemos.
