Mostrando las entradas con la etiqueta writing. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta writing. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de mayo de 2023

Wonderland

 Ya nadie sueña con el ayer,

la extrañeza es empoderante,

y la pena esta oculta,

como mis lunares bajo maquillaje.


Soy porque fui aquella que murió.

Existo porque perdí pero hoy puedo ganar. 



Nos leemos







domingo, 26 de marzo de 2023

Gone girl

2 de la madrugada de un sábado por la noche y estoy en la calle, corro en zig zag de una vereda a la otra.

Choco con un par de árboles, miro de reojo y sigo huyendo de mi peor enemigo. 

Todo está oscuro pero yo no pierdo de vista esa luz tenue que se refleja a lo lejos. 

Mis ojos rojos de tanto llorar comienzan a abrirse más y más, mis pupilas se dilatan y en breve se enceguecen tras soportar tanta claridad. 

Salgo, miro a mi alrededor y no me lo creo.

Es posible, existe, es real.

Sólo hay que seguir corriendo, caminando, gateando, hasta dejar atrás el laberinto.

Por favor, no despiertes. 

Por favor...

Nunca dejes de soñar.


Nos leemos.

lunes, 16 de mayo de 2022

Querer querer a alguien cuando sin querer ya quisiste a otro

Hoy me compré un vestido y pensé en vos.
Pensé en las noches cálidas de verano,
y en los bares abiertos hasta pasada la medianoche.
Pensé en los paseos en tu auto, 
tu mano sobre mi muslo y la otra al volante,
con tu mirada sobre la mía y tu cabeza en cualquier parte.
Pensé en nuestros sueños rotos,
en todas las palabras que el viento se llevó,
en tus mentiras, y en tus engaños, que todo lo derrumbó.
Pensé en que el tiempo nada lo curó,
porque seguís apareciendo en mi mente aún cuando nadie te llamó.
Hoy me compré un vestido y otro me lo quitó.
Otro, a quién aún no quiero como te quise a vos.

















Nos leemos.

miércoles, 5 de febrero de 2020

La ansiedad

Escucho risas a mi alrededor, veo bocas con dientes y arrugas en los ojos de la gente. Son felices y están presentes a junto a mi cuerpo. Pero yo no estoy.
Me fui hace un rato hacia donde voy cuando no quiero estar.
Cuando mis manos no saben que hacer y para evitar el temblor incómodo cruzo mis brazos por delante de mi cuerpo.
Cuando mi mente no se calla y suena más fuerte que mi entorno.
Cuando juego con mi pelo y toco mi rostro, mi boca, mis orejas porque me duele la panza y no es de hambre.
Me incomoda la alegría ajena porque soy incapaz de dejarme llevar lo suficiente para sentirla mía. Siempre estoy en mi cabeza y me cuesta salir de ella, ignorar las voces y sentir junto al resto.
Por eso tomo alcohol aunque odie la resaca del día siguiente.
Por eso fumo marihuana aunque me den ataques de pánico.
Porque quizás puedan ayudarme a dejarme llevar como el resto o al menos apagar las voces por unas cuantas horas.
Para sonreír con ojos y dientes.
Para no sentirme como un robot, maniquí, anormal, rara, vacía. Pero es inevitable. Y lo veo venir cuando los nervios comienzan a devorarme por dentro.
Cuando mis ojos comienzan a divagar pero sin enfocarse en nada ni nadie realmente.
Cuando mi rostro sonríe y asiente pero en mi cabeza hay una tercera guerra mundial.
Cuando mi voz es bajita y mis palabras cortas.
Ansiosa desde que nací y hasta que me mate (la ansiedad).


Nos leemos.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Incoherencias del ayer

Su piel, suave lienzo manchado por novatos.
Su pelo, largo como el de la diosa que lo visita en sus sueños.
Su perfume, dulce como las flores que nunca le regaló.
Su mirada, oscura como sus intenciones.

Noches ahogada entre lágrimas y "te quieros" que nunca dijo.
Pensando en los tuyos y si la ves cuando cerras los ojos.
Rogando cruzarte una vez más y que le claves un puñal.

Apuñalada por tu mirada.
Fría, cruel, como la describen desde que comenzó a regalar amor.
Distante y patética como ese orgullo.
Dulce como tu voz y cuando le cantabas.
Tierna como tus besos y los que le debes.

Vacía como tu corazón y como el mío.



















Nos leemos.

martes, 25 de junio de 2019

Walking disaster


Tomé de más, estoy volada en el auto de no se quién.
Amanece y miro el cielo, la luz atravesando las nubes,
borrando la oscuridad con cada segundo que pasa.

Estoy muy lejos de casa y me siento vacía como siempre.
No sé quién es pero me sonríe. Tiene los ojos rojos igual que yo.

Miro por la ventana y me encuentro con lo que queda 
de mi lugar favorito cuando era niña.
Cumpleaños, risas, juegos, amigos, recuerdos vienen a mí,
y la calidez de esos días de primavera se apoderan de ese momento.

Pronto me doy cuenta de lo mucho que cambié,
y me pregunto desde cuándo estoy tan ahuecada.
Tan podrida por dentro y reluciente por fuera.
Un desastre que aún camina y respira sin entender por qué.

Me mira de nuevo y limpio mi labial de sus labios.
No se quién es.
Igual, ya lo olvidé.




Nos leemos.

sábado, 18 de mayo de 2019

🌊


Y entre tanta tristeza te perdes de nuevo.
Te sumergís hasta el fondo,
y perdes de vista la superficie una vez más.
Nadas y nadas, y te cansas.
Te quedas sin aire una vez más,
cerras los ojos y esperas.
Y esperas.
Y esperas...



Nos leemos.
P.D. ¿Alguien me explica por qué están bloqueando y eliminando blogs?

lunes, 25 de junio de 2018

La soledad de siempre




La soledad asfixia, aprieta, lastima.
Te agota, te entumece, te desespera.

Lloras por un nadie, porque no hay nadie.
Sufrís en silencio, porque no tenes a nadie.

Y duele no tener un hombro para llorar,
ni brazos que te sostengan, labios que te sacien,
o el calor de alguien a tu lado.



Que débil sos cuando necesitas amor.







Nos leemos.






viernes, 4 de mayo de 2018

Fue ┇ la ansiedad






Me quemas sin saberlo, como el carbón luego de arder. 
Ya no debería sentir nada pero lo siento todo.

A veces imagino que me ves, que realmente me ves. 
Otras veces imagino que sigo en algún lugar de tu mente. 
Pero con certeza sé que ese todo ya fue.


Hazel





...................................................................................................................................................................

Estoy bien, salvo por la ansiedad que siempre me acompaña. Creo que me gustaría tomar algo para controlarlo y que no me termine por arruinar mi estado de ánimo, lo cuál de por sí ya me cuesta mucho mantenerlo estable.
A veces no me dan ganas de escribir o siento que no tengo nada para contar, pero siempre vuelvo porque me hace muy bien leer sus comentarios. Me dan fuerza.

Nos leemos.

sábado, 17 de marzo de 2018

Niña loca


La niña mágica está loca.
Le teme al sol y a las estrellas,
se niega a bajar las escaleras
y salir al mundo real.

Se encierra entre paredes,
ni por las ventanas aparece.
Le teme a los ojos de la gente,
a los rumores de su inestabilidad.

Quiere que el príncipe la rescate,
pero él ya la olvidó.
Quemó sus fotos y recuerdos,
ya no la encuentra ni en sus sueños.

La niña mágica está loca,
ya no recuerda ni quién fue.
Se aísla entre las tinieblas
aún deseando un nuevo amanecer.

Hazel



Me estoy aislando de nuevo y me preocupa mucho. 
Dejé de ir al gimnasio porque me siento incapaz de dejar mi habitación, tampoco quiero darle explicaciones a mi compañera, no quiero verla. Tampoco quiero ver a mis demás compañeros de facultad, quienes ahora son mis únicos amigos, veremos hasta cuando... 
No aparezco ni en los grupos de whatsapp y decidí que este semestre no voy a cursar ninguna materia. Una, porque no puedo ya que quede inactiva por no rendir nada en todo un año. Y otra porque no quiero hacer lo mismo del año pasado, estaba super deprimida y me la pasé faltando a clases, desaprobé todas las materias que cursé, lo cuál es algo que nunca antes hice. Me sentí fatal y ahora no se si me siento peor, pero al menos me estoy escuchando un poco y sé que hay cosas que directamente no puedo hacer. Al menos no por ahora.
Así que me paso los días evitando el mundo real básicamente. Odio pasar por esto, odio que mi familia me vea así. Extraño tener una vida ocupada, ver gente, conversar y reír. Hace mucho que no me rio de verdad.
Igual tengo planes en mi cabeza, quiero intentar dejar la casa durante la semana e ir a estudiar a la biblioteca de la universidad, hacer ejercicio en mi habitación, hacer una dieta SANA, etcétera. Pero bueno, son planes que aún no puedo concretar por mis millones de miedos, la ansiedad que me genera la universidad y cruzarme a mis compañeros y que me hagan preguntas que no puedo responder.

Extraño la brisa del viento en mi cara y la libertad de poder actuar como una persona normal. Porque ya no me sale, me siento como una loca todo el tiempo. 

Nos leemos.

martes, 6 de febrero de 2018

Otro (te) extraño

Extraño mirar el cielo sin que el sol me lo impida.
Las hojas desteñidas en los arboles,
la cruel brisa de la mañana que me hace sentir menos dormida, menos muerta.
Extraño el aliento blanco que sale de mis labios, 
luego de exhalar un suspiro recordando tu ausencia. 

Extraño mis manos frías y las tuyas ardiendo.
Derretirme con tan solo mirarte y de repente perder el habla.
Porque cuando te tuve se sintió como un sueño del que tuve que despertar.

Extraño ese otoño, esa noche de abril.
Ese encuentro, esos nervios, esa noche llena de alcohol y de recuerdos.


Hazel




Espero no ser la única lonely girl por acá.
Nos leemos.

martes, 30 de enero de 2018

Cielos violeta


Cielos violeta y aroma a jazmín,
siento cosas que no debería sentir.
Me digo que este es mi año, que confío en mi,
hasta que la noche llega y no me deja dormir.

Vuelven mis miedos y mi incertidumbre,
quiero más tiempo pero ya no lo hay.
Quiero respuestas que solo yo puedo hallar,
no quiero morir sin antes brillar.

Me tengo a mí, me tengo a mí,
eso debería bastar, sino fuera por mi cabeza 
que no para de dar vueltas,
me pregunta y aún no hallo las respuestas.
Solo quiero que el cielo me diga que debo seguir.

Hazel
...................................................................................................................................................................

Ir al gimnasio me hace bien. A lo largo del tiempo muchas veces leí sobre como la actividad física ayuda psicológicamente, cómo las endorfinas después de un workout te pueden hacer sonreír durante el día, pero nunca lo creí del todo. Hasta que lo comprobé.
Toda mi vida odié la actividad física, sólo lo hacía para perder medidas y nunca me exigía demasiado porque mi cuerpo enfermo no podía soportar mucho esfuerzo. Nunca lo disfruté, siempre lo vi como una obligación.
Y ahora, recién le estoy agarrando cariño. De a poco. Mi objetivo ya no es tanto bajar de peso o tonificar, también encontré las ventajas de despejar mi mente por un rato. 
Cada día me doy cuenta de que puedo, que aunque no tenga ganas de ir, voy y completo la rutina. Me hace sentir un poco menos inútil. Y ayer unas amigas me confesaron que no me tenían fe, pensaban que iba a abandonar al segundo día porque no consideraban que fuera capaz ni de transpirar. Okay, guess what sweetie, I'm doing it! ¿Hay algo más lindo que demostrarle a la gente que se equivocan con vos? No, es hermoso. 
Así que mis días giran en torno a esto por ahora. Espero agarrar los libros dentro de unos días porque mi poema es sobre esos problemas específicamente, no me deja dormir el hecho de que tengo tantas materias por rendir y tan poca motivación con la carrera. 
Tema psicólogo: Mis padres quieren que empiece terapia con una psicóloga que es amiga de mi papá. No la conozco, sólo se que mantienen una relación más onda laboral, pero me la nombraron como su amiga. Y mi amiga me dijo que no es tan buena idea y que debería buscar por otro lado. ¿Ustedes que opinan? Realmente no se que hacer. 
Me alegra que me ayudaran a conseguir a alguien, pero me asusté cuando mi madre me dijo de que había hablado con mi padre y habían acordado el tema, y mucho más cuando mi papá me abordo con el tema sin previo aviso. Shock total, me quede muda cuando me dijo en que horario podía visitarla, adonde y que él me llevaría cuando yo lo decida. 
Y digo todo esto porque si bien hablé reiteradas veces con mi madre el tema del psicólogo, todo lo contrario con mi padre. Nunca hablamos de estos temas, siempre evita los temas serios. 
Es hora de que me dejen de ver como la hija intocable que nunca tuvo problemas porque me mantenían a salvo encerrada en la torre. Cuando la realidad es difícil de digerir. 


Espero que tengan una linda semana.
Nos leemos.









viernes, 1 de diciembre de 2017

Respiro y perdón

Cae la lluvia y mi rostro se ilumina.
Nos imagino tomados de la mano, 
corriendo y saltando sobre charcos de agua.
Me pregunto si piensas en mi.


Hoy mis ojos se ven grises, como mi vida.
Pero el olor a lluvia me hace sentir viva,
y después de tantos días de melancolía,
me trae paz.


Otra semana de mi vida como ermitaña, pero por lo menos es diciembre y falta poco para que termine esta etapa. 
Hoy me puse a pensar en los posibles proyectos que tengo en mente para el próximo año. Me di cuenta de que este año perdido no tiene que ser en vano. Y si, quizás necesitaba un respiro.
Cansa demasiado pretender ser normal cuando tenes una mente no sana. 
Así que me perdono. Me perdono por no haber cumplido con mis expectativas. 
Pero era muy obvio, iba demasiado rápido pretendiendo que nada pasaba y choqué. Me hice mierda, pero me estoy levantando. De a poco, levanto mis piezas rotas, me arreglo solita y sigo. 
No necesito cumplir con las expectativas de nadie. Sólo yo se mis esfuerzos, mis dolores, mis miedos, mi viaje. No me voy a comparar con nadie, porque nadie es como yo. Todos tenemos nuestros tiempos y éste definitivamente no fue mi año. Lo padecí y aún no termina. Pero voy a estar bien. Se me cerraron varias puertas, pero sé que se abrirán mejores, y repito, voy a estar bien. Siempre me recupero, a veces sólo por un tiempo hasta que caigo de nuevo, pero me tengo a mi misma para ayudarme. Soy muy fuerte aunque no lo parezca y aunque no me lo crea. Desde chiquita aprendí a ser yo contra el mundo, así que lo haré una vez más.

Al parecer la lluvia me hizo bien, y ustedes también. Sus comentarios me ayudan mucho. Mil gracias.
Nos leemos.



jueves, 9 de febrero de 2017

Fría

Ésa mañana amaneció fría al igual que su cuerpo y las hojas de los árboles danzaban junto a un viento que se sentía quieto, como el tiempo.

Ésa mañana recibí una noticia difícil de digerir. Aún recuerdo el punzante dolor en mi pecho y luego el dolor de mis manos por mantener los puños cerrados, en señal de bronca, por tanto tiempo. Pero nada se comparaba con el vacío existencial que sentí a continuación. Sólo al recordarlo siento escalofríos.

Ella siempre se veía feliz y nunca estaba sola. Recuerdo que al observarla siempre tenía a su alrededor un mar de gente y una sonrisa que iluminaba su demacrado rostro. Era hermosa ante mis ojos y ante todos, excepto ella. 
Siempre noté que su timidez se debía a sus inseguridades. Y cómo olvidar aquella noche en la que estaba tan tensa luego de un pequeño desliz en una noche de fiesta. 
Recuerdo que la tomé entre mis brazos, hice que me mirara a los ojos y le susurre que no importaba lo que la gente pensara de ella. Su mirada era inocente y triste como la de una niña pequeña. Besé su frente, y fue lo más íntimo que tuvimos ella y yo.

Hoy miro sus fotos y sigo apreciando esa mirada llena de tristeza e infelicidad. Porque aunque en todas sale sonriendo, muy en el fondo se nota que el brillo de sus ojos cargan pura miseria. Desearía poder haberlo visto antes, quizás ahora estaría aquí.

Hace dos años que yace en un cementerio, frío, como ésa mañana. Ella dejó este mundo por voluntad propia. Se rasgó ambas muñecas y se dejó desangrar hasta que su corazón se detuvo para siempre.

La chica que me quitó el sueño tantas noches por su encanto se había quitado la vida. Y cuando acaricié por última vez sus manos, estaban frías, como la noche en que la conocí, esa misma noche que me jure a mí mismo amarla para siempre.

Hazel

jueves, 25 de agosto de 2016

Tempestad


Mi depresión es como una temerosa tormenta. El cielo posee una espesa neblina que cubre cada parte de mi cuerpo y no me permite visualizar ni siquiera mis manos. Es grisácea, oscura y húmeda. Siempre está presente la lluvia, que rara vez es calma, casi siempre se asemeja a un huracán. Lleva todo lo que encuentra a su paso, no le interesa quién esté al frente. Puede destrozar con toda su fuerza a cualquiera. Luego de unas horas se supone que debería terminar como lo haría la tristeza de una persona normal, pero no es mi caso. Mi tormenta puede durar días, semanas y hasta meses. Luego mis días pueden recubrirse de días soleados cuando estoy rodeada de buenas personas que engañan al tiempo. Pero luego se ven nuevamente opacados por la oscuridad y la frialdad del huracán. Me es imposible escapar de ella porque siempre regresa sin importarle nada. Puede que el pronóstico muestre un horizonte despejado, pero por dentro siempre llueve. Éste es uno de mis mejores talentos, el de cubrir la tempestad con un simple paraguas, que es mi sonrisa. Es como el piloto que llevas cuando llueve torrencialmente y te salva de empapar tu vestimenta, es la máscara que te salva de dar explicaciones cuando ni siquiera las tienes. Porque yo sé que mi vida es buena, sé que puede ser peor, sé que puedo sacarme de ésta situación pero no es tan fácil, no siempre se puede y yo definitivamente no soy lo suficientemente fuerte. Es que es increíblemente cómodo quedarse en medio de la lluvia antes que entrar a refugiarse. Uno no siempre busca ayuda por temor, por orgullo o simplemente porque crees que no es tan terrible como aparenta. Pero hay días en los que el agua de la lluvia te llega hasta el cuello y a veces hasta la frente y ya no se puede respirar. Aquí los problemas se ven irreversibles, comienzan los ataques de pánico o peor, los te ignoro para siempre y los intentos no tan fallidos. Suena cruel el irse para siempre y por decisión propia, pero sólo si se lo ve desde el lado de los que quedan aquí. No, no es egoísta, ni estúpido, es humano. Pero uno sólo ve lo que quiere ver y cree lo que quiere creer. Es por eso que todos creen que soy perfecta y que mi vida también lo es. Más de una vez escuche halagos hacia mi persona y mis habilidades, ni una vez me los creí. Las personas ven lo que quieres mostrar, nadie se molesta por ver más allá de lo obvio, nadie me mira a los ojos cuando me preguntan si estoy bien, nadie presta atención al tono de mi voz cuando tiembla, nadie ve los cortes sobre mi piel, y nadie ve las quemaduras que ocultan mis accidentes. Nadie presta atención a los “no me dejes sola” o a los “no quiero ir a casa” seguidos por mi risita, en realidad debí haber dicho “tengo miedo lo que pueda llegar a hacer si estoy sola con mis pensamientos”; pero ni aun así me habrían seguido. Todos somos egoístas, hasta yo. Si bien me considero una persona que pone a los otros siempre antes que a mí, aun así varias veces he puesto a mi depresión por sobre todo. Y me arrepiento demasiado. Porque me ha quitado muchísimo tiempo y mucha vida, me ha quitado todos mis años de adolescencia y ahora de juventud. Me ha quitado oportunidades que sé muy bien que jamás regresarán, pero me lo he complicado todo yo solita. Por eso no culpo a nadie, soy la única responsable de mi propio crimen. Porque cada día me debilito más y más, no sé hasta cuando podré seguir respirando bajo este huracán de tristeza.

Nos leemos.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Un adiós y un me quiero






Me siento estancada, como en un pantano que me hunde hasta el fondo y no me deja escapar. Y se que no debería ser así. 








Sé que me merezco a alguien mucho mejor. 
Merezco a alguien que me trate como la reina que soy y que me lo recuerde siempre.
Merezco a ese alguien que no sólo aprecie mi belleza sino tambien mi fortaleza
Merezco a alguien que me ame con cada gramo de su ser. 
Merezco a alguien que me cuide y me proteja cuando me siento sola y asustada.
Merezco a un hombre que se quede conmigo apesar de mis defectos.

Ahora que sé lo que merezco, sólo espero que ése alguien no llegue demasiado tarde. 







Nos leemos.




jueves, 4 de agosto de 2016

Bella bestia



Ella era insegura pero en ocasiones poseía una confianza intimidante. Y todos confiaban en ella.
Creía en la falsedad que transmitía y tenía al mundo entero a sus pies con tan solo poner una sonrisa en sus labios.
Era peligrosa porque con su entrenada mirada avellana podía convencerte de hacer hasta lo que no querías, solo para poder apreciar de cerca su dulce rostro una vez más.


Ella era una serpiente, una alimaña que hacía muy bien su trabajo. Tenía una increíble habilidad para llevar sus presas directo hasta su cueva entre las tinieblas, sin levantar sospechas.
Sin embargo, ella nunca logró enamorarse de nadie. Éso era algo inimaginable en su mundo de fantasías.
Hasta que un día conoció a una bestia tan terrible y agraciado como ella.


Él logró escapar de sus garras a tiempo y resultó ileso. Pero ésto sólo debilitó a aquella cruel mujer.
La dejó sin armas y casi sin fuerzas. Pero, peor aún, él se llevó su corazón.
Desde ese día su poder de encanto se desvaneció por completo y quedó sola, al acecho de nadie. 


Ella solía pasar noches enteras esperando a que el hombre bestia con asombroso aspecto regresara y le devolviera lo que le arrebató hacía tiempo. 
Deambulaba por las sombras sin ser vista por nadie, con la esperanza de verlo una vez más.
Pero él jamás apareció. Se marchó sin darle ni un beso ni un adiós.
Después de todo aquella bestia que tanto daño causó antes, no merecía su amor. 
Ella sé quedó por siempre sola y sin corazón.
Y ése fue su fin.




Madrugada rara.
Cambié mi url por razones propias de mi paranoia, claramente. Espero que no les moleste.

Nos leemos.


jueves, 31 de marzo de 2016

Vómito del corazón





Te busco en cada rincón pero no logro verte,
mis ojos buscan los tuyos pero solo encuentran los de un extraño.
Los de dos extraños, los de tres extraños,
pero ninguna mirada se asemeja a la tuya.







Tus ojos eran mi hogar, me dieron la paz que nunca tuve.
Tu boca me calmaba cuando la ansiedad se me iba a la mierda.
Tus brazos me sujetaron cuando por dentro me desmoronaba.
Y tus falsas promesas me mantuvieron cuerda por un tiempo.









Pero te idealicé y lo sigo haciendo,
creí que me salvarías pero me terminaste matando.
Pensé que me darías aliento cuando estuviera en el suelo,
pero solo me ignoraste y seguiste tu camino dejándome atrás.












Hoy mi corazón sigue latiendo por vos pero no como la primera vez,
hoy está resentido y con sus mejores motivos.
Hoy sé que puedo vivir sin vos, hoy busco la lo mejor para mi misma,
ya no necesito de un fantasma para estar bien.





 Hazel.



Nos leemos.