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sábado, 23 de diciembre de 2017

imPERFECTA

Espero no ser la única que espera ansiosa el 2018 para que su vida cambie magicamente por completo. 
Mas de una vez dije que me aterra comenzar un nuevo año porque no sé que va a pasar y lo desconocido me da mucho, pero mucho miedo; y el futuro, obvio. Pero esta vez realmente quiero dar vuelta la página y comenzar de nuevo, una vez más.
Tengo unos cuantos planes, no tanto metas porque me di cuenta de que debo ir un paso a la vez. Y siendo la persona asquerosamente perfeccionista que soy, un error y ya me muero. Así que, despacio.
Pero tengo eventos importantes para enero, uno en especial que me da mucho miedo pero es algo que vengo posponiendo desde hace años. Y se que es lo único que puede hacer mejorar mi vida.
Spoiler alert: Terapia.
Me angustia mucho la idea de dejar entrar a una persona en mis pensamientos, decirle todo de mi vida y como me hace sentir todo. Me avergüenza y también me preocupa como reaccione ante eso. Quizás mienta, quizás desaparezco y no vuelvo más, quizás me da miedo contar cosas muy fuertes porque no quiero que me consideren una amenaza para mi misma, quizás comienzo a actuar normal como siempre lo hago y dejo pasar la oportunidad de mejorar mi calidad de vida.
Pero lo que más miedo me da de todo esto es que no tenga efecto en mi, que me decepcione, que no me guste, que no me sienta cómoda... porque realmente es mi última esperanza. 

Se que muchas veces hable sobre ir a terapia y nunca lo hice, y fue por todos estos miedos que detallé y millones de otros más. Pero no me gusta la dirección que está tomando mi vida y ya no puedo cambiar, ya no puedo fingir que esta todo bien cuando esta todo pésimo. Ya no me sale, cada vez estoy peor y no soy la única que lo está notando. 
Así que es algo que debo hacer, como si mi vida dependiera de eso. Y lo haré, todavía no sé muy bien como lo haré, pero me voy a exigir (como siempre lo hice) pero esta vez por una buena causa. 
De todas formas, aún no estoy lista para romperle la burbuja de fantasía a mis padres. Creo que no les diré por ahora. Comenzaré haciendo las cosas sola, quizás se lo diga a mi padre, pero no estoy lista para confrontar a mi mamá. 
Aunque lamentablemente, hace un par de noches mi madre me encontró en medio de un ataque de pánico. Traté de manejarlo como pude pero mi llanto era incontrolable, estaba en plena crisis. Lo bueno es que ella solo me abrazó y me dijo que todo estará bien (luego le dije que se fuera porque me sentía como una pelotuda por ser tan débil, tan vulnerable, tan estúpida). Una hora después cuando estaba más calmada me llevó un té hasta mi habitación y me sentí mejor. 
Hay cosas que aún no puedo enfrentar, y una de ellas es mi madre. Es perfecta y quiere que yo también lo sea, pero no puedo. Yo también quiero serlo, pero no puedo. 

Buscando la perfección me olvide de mí, olvide que yo no soy perfecta. 



Gracias por leer.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Maniquí

Me siento mal, al borde del llanto, me desespero por dentro, pero soy un maniquí. Por fuera carezco de emociones y por dentro soy un huracán de sentimientos. 
Me desespera no poder ser quien quiero ser. Estoy harta de mis fracasos y de lo que no soy. Los años pasan y yo sigo quejándome de todo sin cambiar nada. 
Estoy harta de mí, de la gente que me rodea, de este lugar sin salida, de mi mente enquilombada y de ser una soñadora sin motivación.

Me odio por motivos que no debería. 
Me odio por querer a mis amigas que se olvidan de mi por meses y hablan mal de mi a mis espaldas. Me odio por hacerme tiempo para todos pero cuando yo necesito de alguien termino sola y decepcionada. 
Me odio porque siento que no estoy hecha para este mundo, estoy cansada de sufrir en silencio, me agota mi mente que no para y mi depresión que la siento tan pero tan mía desde los 9 años. 

Quiero sentir otra cosa que no sea esto. Quiero sentirme viva por más de dos horas, sin la necesidad de ninguna droga. Estoy harta de este vacío existencial que solo me provoca unas inmensas ganas de dejar de existir. 

Se me está acabando la paciencia conmigo. 
Cada día trato de seguir y darme otra oportunidad, pero siento que se me agota el tiempo, cada vez la habitación está más oscura y cerrada como mi corazón de maniquí. 



Perdón por mis entradas tan horribles y deprimentes. Espero que los días cambien para bien, para todos.

Nos leemos. 

martes, 24 de octubre de 2017

Decepciones

Uno de mis mayores miedos siempre fue la decepción, sobre todo la idea de decepcionar a mis padres. Pero con el tiempo ese miedo se convirtió en realidad. 
No paro de decepcionar y decepcionarme. Y cada día se nota más que nunca fui ni seré perfecta como todo el mundo esperaba. Soy humana, soy imperfecta, pero me duele que sea así.
Y la gente también me decepciona a diario. Y yo sigo como una firme creyente de la buena gente, soy como una nena que sigue creyendo en Santa Claus aunque vio a sus padres comprando los regalos de navidad. Pero no puedo dejar de hacerlo. Y sufro por eso, sufro de decepciones y por la gente que ya no está en mi vida.
Ojalá creyera así tan ciegamente en mi misma...
Yo misma también me decepciono, no hago las cosas que mi yo del pasado habría querido. Estoy echando a perder todo el esfuerzo de años anteriores por episodios de mierda. Estoy confundida, aturdida, desesperada, pero no grito, ni me hago cargo de mis responsabilidades. Solo estoy. Solo existo mientras mi mundo se viene abajo. Y por dentro pienso que nada tiene sentido porque este no es mi lugar de todos modos, igual siempre me quise suicidar, total ya hice todo mal y no puedo hacer nada para cambiarlo.
¿Y si quiero revertir todo lo malo que hice? ¿Por donde empiezo?
Todo es más duro y complicado cuando sos adulto. Me encantaría tener 8 años nuevamente y sentarme atrás del auto de mi abuelo mientras me conduce hacia una plaza mientras me cuenta sus más grandes aventuras de joven. Pero hace 6 años que no escucho su voz, vendieron su auto apenas murió y yo definitivamente ya no soy una nena. No puedo volver.
No se quien soy, no se que quiero, no se nada y siempre quise saberlo todo.

Nos leemos.



miércoles, 27 de julio de 2016

Depresión y traumas

No sé si estaba todo estaba esperando a desmoronarse o qué, pero en cuanto publiqué la anterior entrada todo fue cuesta abajo. 
Siempre encuentro la manera para boicotearme todo el esfuerzo y en un abrir y cerrar de ojos me encuentro tirada en el suelo, con el rostro cubierto de lágrimas. Sin poder hacer nada, sin fuerzas para detener mis pensamientos que me aniquilan con cada segundo que corre. 
No importa lo bien que haga las cosas, creo que la depresión es parte de mi esencia, es una parte de mí de la que nunca podré escapar. Por más de que intente llevar una vida de lo más normal posible, no hay nada de normal conmigo. Y es algo que me cuesta muchísimo aceptar, porque me muero de ganas por hacer las mismas cosas que las personas de a mi alrededor hacen sin esfuerzo. Quiero sentir como los normales, quiero pensar como ellos y comportarme igual que ellos. 
Pero cuesta saber que nunca podré hacer determinadas cosas, al menos sé que siempre estarán esos días desgarradores de los que me es imposible zafar. 
¿Se puede vivir así? Quizás sí, pero también se puede morir así.

Este es un día muy malo, pésimo y duele aún más saber que no tengo a nadie para sostenerme. Nunca hay nadie pero creo que con el pasar de los años cada vez me siento aún más sola. Creo que porque imagino que mis días serán por siempre así. Y de todas formas si tuviera alguien, sé que ni aún así podría ser feliz. 
El otro día imaginaba que si alguna vez tengo un hijo, sólo le haría mal. Imaginaba que sería pálido y enfermo porque no lo sacaría afuera ni al sol, por más de que fuera necesario. No podría ser capaz de llevarlo a una plaza porque me incomodan ese tipo de situaciones y sé que sería extremadamente sobreprotectora. Terminaría odiandome por no ser como las otras madres normales. Sin mencionar el terrible daño que sufriría si me viera depresiva y postrada a una cama todos los días de su vida. No puedo cuidar de mi misma, mucho menos de otro humano.
Y lo peor de todo es que si quiero ser madre algún día. 
Siempre me niego al hecho porque también me aterrorriza los efectos que dejara en mi cuerpo. Creo que a toda persona que ha padecido de un trastorno alimenticio durante ya varios años piensa lo mismo, y no lo digo tanto por el lado estetico sino por lo psicologico, definitivamente me afectaria.

Algo que note tambien hoy, es que tengo demasiados miedos. Los que hoy me sonaron fuerte son el miedo al rechazo y al fracaso. Porque sí, me averguenza decirlo pero otra vez me arrepentí de rendir un examen por miedo al fracaso. Cualquier persona normal va y si le va bien, bien, y sino, bueno, lo intenta la próxima vez. Pero para mi no es así. Tengo una especide borderline y cualquier situación negativa que ocurre en mi vida es el fin del mundo, el fin de mi mundo. 
Desde reirme en un momento inoportuno, hasta caer delante de alguien o desaprobar un bendito examen. Cualquier cosa que me haga sentir mal me descontrola y solo quiero lastimarme. 
Peor aún es el hecho de que sufro en silencio, nunca hago escandalos solo cuando estoy sola, nunca dejo que nadie me vea en ese estado. En ningun estado, tampoco depresiva, salvo por mi familia porque convivo con ellos. 
Son mis secretos mejor guardados.

Y el miedo al rechazo se ve reflejado en mis relaciones, eso está más que claro. Por eso nunca tuve una relación formal con alguien. Solo me limite a tener "algo" con unos cuantos, que no significaron absolutamente nada para mí. Pero los que realmente me gustaban y moría por tener algo, solo los rechacé. Por miedos. Por miedo al rechazo, porque nunca tuve el autoestima necesaria para verme con ninguno de ellos. 
Nunca lo analicé con nadie, pero creo que tiene que ver con mis dramas de la infancia y el "abandono" que sufrí de parte de mis padres. O quizás fue la traumatica muerte del noviesito que tuve a los cinco años. Nunca lo sabré, pero creo que la infancia me arruino un poco. 


No sé por que se hizo tan larga esta entrada, solo pretendía subir un video. Supongo que tenía que sacarlo de mi cabeza.
Acá va el video. Lo vi hace unos años y hoy volvió a aparecer en mi inicio de Facebook y quise compartirlo en un lugar sin ser juzgada.


Gracias por leer. Espero que todos esten bien.



PD: Les pido perdón a ustedes y a mi misma por no poder continuar con mi fantastico estado anímico de la entrada anterior. Supongo que nada se supera. 

domingo, 29 de mayo de 2016

Fake it 'til you make it

Me encantaría poner en mute mi mente al menos por un par de días. 
Muero porque mis inseguridades se desvanezcan para siempre. 
Quiero tener la perspectiva perfecta de la realidad.
Desearía tener la confianza necesaria para vivir una vida normal.
Sueño con asesinar todos los fantasmas de mi pasado de una vez y para siempre.



Con el pasar de estas últimas semanas me di cuenta de que tengo gran potencial para hacer de mi vida algo muy bueno. Cada logro que alcanzo me parece increíblemente erróneo y me veo incapable de haber superado ese obstáculo, aunque ya sea parte de mi realidad. No siento ese supuesto "merecimiento", siempre creo que se equivocaron de persona porque yo no soy capaz de tal cosa. Cómo en el examen que no me atreví a rendir por dos años y termine aprobando con una nota alta y siendo la primera vez que me presento a rendir la materia. Estuve en shock por varios minutos, pensando si realmente debía ir a preguntarle al profesor si era una equivocación suya.
O cuando me hacen un regalo, simplemente no creo que puedo recibirlo porque no lo merezco. Les cuento un ejemplo aún más chistoso, este fin de semana pasado mi padre me dio dinero para salir y prometí no gastarlo todo. Obviamente lo hice y regresé a casa ebria y muy tarde. Nadie me dijo absolutamente nada, pero yo me sentí terrible y no podía conciliar el sueño porque me sentía miserable, como la peor hija del mundo.  

Este  tipo de cosas me parecen graciosas a la mañana siguiente, pero en el momento me parece el mismísimo fin del mundo. Según Lu tengo borderline, o trastorno límite de la personalidad. Pero no me interesa ser diagnosticada por otro psicólogo aún. En realidad si, pero debería pedirle dinero a mis padres para ir y sabemos que me sentiría absolutamente culpable. 

Pero creo que si logro desafiar esos miedos y alcanzar los objetivos que mencioné al comienzo del post, y si logró abrir bien los ojos para verme realmente como soy, puede que pueda llevar una vida normal. 
Suena muy cliché, pero la clave está en amarse a uno mismo, pero ¡cómo cuesta!

Estas ultimas semanas trate de fingir ese amor propio. Comencé a ponerme nuevamente todos los días cremas en el cuerpo, sin excusa. No planifico la ropa que me pongo, simplemente agarro una prenda y, sin juzgarme, me la pongo teniendo en mente de que me queda bien. Y aún más importante, supe recibir elogios. No los negué, simplemente agradecí. 
Sé que son pasos super chiquitos, pero los estoy haciendo. No sé si me siento bien, pero definitivamente tengo días malos y otros peores. Pero estoy.


Espero que tengan una linda semana.
Nos leemos.

jueves, 31 de marzo de 2016

Vómito del corazón





Te busco en cada rincón pero no logro verte,
mis ojos buscan los tuyos pero solo encuentran los de un extraño.
Los de dos extraños, los de tres extraños,
pero ninguna mirada se asemeja a la tuya.







Tus ojos eran mi hogar, me dieron la paz que nunca tuve.
Tu boca me calmaba cuando la ansiedad se me iba a la mierda.
Tus brazos me sujetaron cuando por dentro me desmoronaba.
Y tus falsas promesas me mantuvieron cuerda por un tiempo.









Pero te idealicé y lo sigo haciendo,
creí que me salvarías pero me terminaste matando.
Pensé que me darías aliento cuando estuviera en el suelo,
pero solo me ignoraste y seguiste tu camino dejándome atrás.












Hoy mi corazón sigue latiendo por vos pero no como la primera vez,
hoy está resentido y con sus mejores motivos.
Hoy sé que puedo vivir sin vos, hoy busco la lo mejor para mi misma,
ya no necesito de un fantasma para estar bien.





 Hazel.



Nos leemos.

jueves, 24 de marzo de 2016

La desesperación de no poder ver la realidad

No soporto vivir con la idea de que soy un monstruo, odio verme asquerosa, grande, gorda, fea, horrenda, repugnante. Cuando quizás la realidad sea lo contrario. No puedo vivir esperando que los demás me digan como soy realmente, o que no soy fea ni tan terrible como creo serlo, debería poder verlo por mi misma. 
Sin embargo también creo que todas merecemos que nos digan linda de vez en cuando, sobre todo cuando tenes tantos problemas de autoestima. Cuesta despertarse cada día y querer matarte porque tu piel no está lo suficientemente suave o porque tu nariz se ve muy grande en esa foto y la compartieron en Facebook. 
Les cuento la última de las últimas. Durante las últimas dos semanas estuve fantaseando y planeando como iniciar  una conversación con mi nuevo compañerito de facultad. Me parecía muy lindo y no sé en que momento pensé como que de a poco él se acercaba a mí y yo estaba re contenta porque pensaba que quizás le gustaba o algo. Pero... ¡es gay! 
¿Por qué a mi? Tengo menos suerte con los hombres, es increíble esto.
Y en mi curso hay un par que me dan vueltas, pero no me gustan los veo solo como amigos. Aparte estuvieron con mis compañeras y no tengo ganas de verme envuelta en dramas por mi soledad. No estoy tan desesperada, creo. 
Tengo muchos asuntos internos que tratar, que son mucho más importantes que estar con alguien en este momento.
La idea de comenzar terapia está cada vez más cerca, me atrevería a decir que es casi un asunto que está en mis manos. Porque hable con mi madre, le hablé bien y logré que entrara en razón. Ya me buscó a una psicóloga, solo me quedaría solucionar unos papeles, encontrar un lugar en mi agenda y probar. 
Por cierto, mi ansiedad y fobia social están por las nubes. Me está afectando en clases y me asusta. Cuando debo hablar o leer algo, mierda, se me cierra la garganta y me pongo super nerviosa. No me molestaría probar medicación para eso, todo menos dejar la cafeína.

Bueno, espero que ustedes estén bien. 
Nos leemos.

sábado, 30 de enero de 2016

El arte viene del dolor

En esta ocasión quería compartir este video con ustedes, me llegó al corazón y me parece realmente hermoso. Es increíble que algo tan oscuro y horrible como la depresión haga que las personas creen el arte más hermoso, porque todo viene del dolor. 
Me gustaría tener el valor de mostrarle a mi madre este video pero aún así se que no lo entendería. 
¡Activen los subtítulos!


Nos leemos. ♥ 

jueves, 28 de enero de 2016

Depresiva hasta la tumba

El mes está terminando y lo malgaste terriblemente. Me escondí del mundo entre cuatro paredes y una oscuridad permanente. Rodeada de pensamientos tóxicos y sumida en una depresión que parece no terminar jamás. 
Sin embargo aunque por momentos las horas me parezcan días, al final del día me doy cuenta de que los días pasan, que la vida no se detiene por nadie y es todo una mentira porque los días se me esfuman de las manos y no hago nada con eso. Cuando hablo con alguien (sólo hablé con tres personas en lo que va del mes) y me preguntan ¿que haces? la respuesta más sincera y nata es "nada". No hago nada porque no me nace hacerlo. Sólo deje mi cueva-casa para ir a ver a mi abuela a su casa porque estaba sola y debía ir, luego llegué a moverme un poco más hasta el hospital porque la semana pasada mi abuela tuvo que ser internada y yo la cuidé unas horas durante esos días. No me molesta en lo más mínimo, me encanta sentirme útil en algo y sobre todo acompañarla porque está anciana, se ve sola y creo que de a poco se sumerge en una depresión como yo. Lo sé porque lo veo y duele.
Son muchas cosas las que me mantienen así, aislada, muchos pensamientos y mucha mierda en mi cabeza que me tiene como estoy. 
Tema facultad, la pelea con mis amigas, me veo sola. Noté que en poco tiempo mucha gente se alejó de mi. Quizás si antes me sentía mal hacia planes con Cande y nos juntábamos en un bar y mientras yo luchaba con terminar mi licuado teníamos una charla de amigas, o sino salíamos un finde en el que yo me emborrachaba como la mejor y me divertía un rato. O si tenía un día pésimo en la facultad llamaba a Beita y con su dosis mágica de palabras lograba calmar mi llanto y hacerme creer que alguien si me quiere. O sino hablaba por horas en wsp con Lulu (mi amiga mia desde hace varios años) mientras nos mandábamos audios y fotos de los ridículos con los que convivíamos a diario, burlándonos de todos y creyéndonos superiores al resto. Y si una noche estaba sola y quería hacer algo simplemente organizaba con diablo, ese grupo de amigas y Elias (otro amigo del que me distancie) y hacíamos algo; o podría llamar a Alex (otro amigo del que me distancie) para que me pase a buscar en su auto, mientras ponemos música y me olvido un poquito del mundo hasta que sea hora de volver. Y la lista sigue, tengo a otras personas en mente de las que podría seguir dándoles ejemplos hasta el infinito.
La cuestión acá es que ninguna de esas personas sigue estando en mi vida. A algunos alejé, de otros me alejé con pocos motivos, con otros está todo más que mal y creo que no volverán a estar presentes en mi vida. Por un momento creí que es una forma de "despedida" ya que quizás mi macabra mente planea matarme dentro de poco, y así, alejándome dejo menos damnificados. Pero no es eso, no quiero matarme, quiero que me maten. No quiero cargar con la culpa, quiero irme como vine, sin manchas en mi nombre, que la gente crea que fui buena hasta el final mientras se engañan en sus propias creencias. Pero nada me convence.
Tengo tan poca motivación para todo que maldigo hasta cada bocanada de aire que dejo llegar a mis pulmones, me cuesta despertar y saber que me tengo que levantar y fingir hacer algo en casa para no alarmar a nadie. Fingir que tengo planes que luego cancelo para que crean que está todo más que bien. Pero en el fondo me muero.
Alguna vez escuché por ahí que la depresión es como un cáncer. Suena tonto y hasta descarado, pero en una mínima parte quizás se parecen. 
Es como que se me pudre la cabeza. 
Sólo me la paso en la compu leyendo sitios llenos de boludeces, revistas online, por ahí una que otra peli, y lo demás stalkeo masivo en redes sociales viendo como todos tienen una vida y yo no. Hoy por ejemplo se juntaron diablo y ese grupo de mis amigas más otra amiga de la secundaria que no veo hace mil años, el pie de las fotos decía "Reencuentro con las chiquis" "Cómo amo a estas loquitas" "#reencuentro #adorarlas #charlas #recordar #nostalgia". Suena patético y grasa porque lo es, pero no deja de hacerme sentir una mierda celosa e insignificante en este universo lleno de gente que te hace mal y que sabes que te hace mal pero aún así querés ser parte de algo y no estar encerrada ahogada entre pensamientos de mierda. Luego, mi otro grupo de amigas, contaban en un grupo de chat que hicieron planes con Cande para salir el jueves (o sea esta tarde/noche) y ni me mencionaron. Probablemente más adelante alguna me pregunte como última opción o quizás ni lo hagan, pero si lo hacen no voy a ir. La última vez que me junte con ella me sentí super incómoda y aunque muero por subir fotos diciendo #amigas #tonight #partyhard para que la vean todos los malnacidos que me desean muerta, no vale la pena pasarla con ella si me hace sentir mal. Demasiada falsedad le demuestro a mis viejos levantándome todos los días de mi lecho de muerte como para ir a fingir cuatro horas más con una pelotuda. No.
Así que el único plan que tengo para mañana es despertarme preferentemente antes del mediodía, pegarme una ducha tibia, desayunar un café fuerte, dirigirme a mi habitación y hacer el máximo y sobrehumano esfuerzo por estudiar algo. Al menos sacaré los libros para tenerlos a la vista y que me de culpa cada vez que quiero volver a la cama. Lo único que hago todo el día es ponerme en posición fetal en mi cama a ver vídeos de youtube. Patética quién, yo. Y pongo llave a la puerta porque me doy pena a mi misma, no quiero que nadie me vea así de miserable.

Siempre que comienzo a escribir planeo hacerlo de una forma y comienzo bien hasta que me enojo de algo o recuerdo porque odio al mundo y me saco. Comienzo tranqui y termino super enojada.
En fin, son las tres de la mañana y aunque no quiera ni pueda debo dormir. 
Me encanta leer comentarios de gente nueva, gracias por estar.
Nos leemos.

sábado, 23 de enero de 2016

Mis desordenes, mi locura, mi sufragio

Estoy deprimida, sola, angustiada, tengo miles de problemas (reales y no tanto), pero siempre está ese alguien en mi mente. Ese alguien que no tiene nada que hacer allí, debería de haber tomado todos sus recuerdos borrosos e irse a la mierda, pero no, sigue ahí. 
Sé que las personas con ed (tca como le dicen muchas) tienen tendencia a obsesionarse y tener relaciones de este tipo con la gente. Pero que mierda, parezco desquiciada.
Y lo peor de todo es que no puedo conocer a nadie más porque tengo un mambo mental increíble. No me veo linda, no me veo flaca, no me creo inteligente, no me veo interesante para nadie, no me veo normal. Y aunque la gente me lo diga, si yo no me lo creo, para mi directamente no está y no importa cuantas veces me digan lo contrario. Y es terrible porque tengo 21 años y estoy dejando pasar mi puta vida. A veces creo que me estanqué en los no sé, quince años y sigo ahí. Me cuesta mucho trabajo reaccionar y ver que soy una mujer adulta y que debo comportarme como tal. Pero no puedo.
Cada vez que veo a un hombre atractivo no lo miro e intento ignorarlo y rogar que no me hable porque estoy tan nerviosa que sé que cualquier palabra que salga de mi boca va a ser el apocalipsis. Hasta cuando voy por la calle y veo a alguien que parte la tierra y me mira simplemente no puedo mirarlo de vuelta, miro al piso o a ese árbol que justo se ve más interesante que ese alguien. Pero si me habla alguien que no me gusta podemos tener una charla de diez horas hasta que intenta algo y lo mando a la mierda, lo mismo si uno horrendo me mira en la calle o me dice algo, lo miro y lo sobro si querés, pero el tema es con la gente que me gusta o me parece linda. Raro.
El otro día fui a un bar y hay un par de mozos que son divinos, uno de ellos nos atendió y yo no podía ni hacer contacto visual, sin mencionar que las palabras no salían de mi boca y cada vez que se acercaba a la mesa yo dejaba de hablar o hablaba despacio jajaja, me odio tanto. Luego intentamos sacarnos selfies con las amigas que había ido y el chico se acerca y nos dice si quería que él nos saque la foto, PARA QUÉ!!!! me puse super incomoda, roja, y encima estaba el que nos atendió y el otro mozo que es mucho más lindo. Así que ahí estaba ignorando a estos dos bombonazos, porque aparentemente no puedo hacer otra cosa.
El tema es que me veo inferior a todos y sobre todo cuando veo a alguien lindo, al toque pienso que yo soy horrenda y que nunca se fijarían en mi. Y comienzo a pensar las opciones de por qué me hablan, quizás está haciendo una apuesta con los amigos, quizás se aburrió y yo fui la primera que se le cruzó, etc, etc. Mi mente vuela cuando me hago bullying a mi misma.
Y la gente se lleva una mala imagen de mí, piensan que soy agrandada o que los voy a rechazar, y al contrario, soy todo lo opuesto, soy como un chihuahua que le teme al mundo y a la gente linda. 
Y no se imaginan a los tremendos chicos que rechacé por mis inseguridades, hoy cada vez que veo a uno de esos me quiero morir. Lo más gracioso es que ese alguien que esta en mi mente todo el tiempo, ese ghost del que escribo todo el tiempo, lo rechacé varias veces, muchas, muchísimas. Pero es especial porque me hizo temblar como ningún otro invierno y lo sigue haciendo. Cada vez que lo veo me muero. Y no entiendo por qué me sigue buscando y yo por qué lo sigo rechazando, porque sé que inconscientemente lo sigo rechazando. Ahora sólo quiero que me hable para que charlemos durante unos días y luego desaparezcamos los dos, o encontrármelo en un boliche y tocarlo toda la noche again arggg... Pero yo simplemente no puedo hablarle porque me ganan los nervios y la inseguridad y los demonios de "soy la peor del mundo". Y sé que él también es tímido y que le cuesta hablarme, pero también sé que es un divino y que se le tiran todas las chicas, sé que no va a estar por mucho tiempo solo porque algún día alguien va a ver todas las cosas que yo veo en él y no va a ser una boluda tímida como yo, no va a ser una anoréxica depresiva que pasa sus días encerrada mirando el techo odiándose hasta el infinito. 
Aparte a nadie le gusta el rechazo, todos se alejan y se cansan. Nadie quiere estar con una chica sin autoestima que tiene cortes en las piernas y el estomago vacío. A nadie le gusta la gente que llora, que tiene autodestrucción en las venas o que lleva más días muerta que viva. 
De que sirve sonreír si esa sonrisa duele, de que sirve reír si el llanto es lo que me caracteriza, de qué sirve maquillarme y ponerme linda si termino en el piso llorando con la ropa y la cara sucias. 
No estoy hecha para nadie, ni para este mundo. Necesito una lobotomia, una sesión de hipnosis o  de terapia. Me gusta la última opción pero sé que seria enfrentar varios miedos. El hecho de contar TODO, pero TODO y atenerme a las consecuencias de cambiar mi vida me aterra. Porque seamos sinceros, la tristeza es un lugar reconfortante. La depresión es fría y oscura pero después de un tiempo es hasta tibia y acogedora. Es lo que me caracteriza, es lo que soy. A veces pienso que mis desordenes son lo único que tengo y hasta lo único que me mantiene cuerda, o que me destaca del resto. Pero me siento sola y perdida, más perdida que nunca. Quizás es tiempo de buscar a alguien, de buscar ayuda.

Nos leemos. 
PD: Cambie la url del blog jaja, no creo que sea permanente y quizás la modifique luego. Cambio y fuera.