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jueves, 4 de octubre de 2018

Hablemos

Cada vez aparezco menos por acá, no sé si es algo bueno o malo.
Estos últimos meses fueron horribles y ya debería estar acostumbrada, pero no. Lo único que me mantiene la mente un poco ocupada es el gimnasio. Por cierto, volví hace dos meses y por ahora bien. Por unas horas me concentro en mí y alivio mi mente. 

Octubre es el mes de mi cumpleaños y aunque antes lo esperaba con ansias, ahora espero olvidarme realmente de eso. Estoy tan sola, o sea realmente ya no tengo amigos. Y todo se puso así justamente desde mi cumpleaños pasado, hace un año. Tuve una discusión con un par de mis amigas y decidí que no las quería tener más en mi vida porque me lastimaron. Y si bien el asunto no era tan grave, las cosas empeoraron cuando se metieron mis otras amigas a opinar y mentir. Me di cuenta de que su amistad era infantil y tóxica. 
También este año empecé a ser más transparente, lo cuál influyó mucho en todo eso. Porque ya no me sale ser cínica y quiero que te des cuenta cuando me haces mal, ya no quiero ocultarlo todo con una sonrisa y hacer de cuenta como que no pasó nada. No, me lastimaste, la cagaste y no todo se soluciona invitándome a salir de fiesta. Somos adultas y aunque hayan sido mis amigas desde el colegio, las cosas cambian y las amistades también. 
De todas formas, las sigo extrañando mucho. Y me afecta mucho ver las fotos con ellas todas reunidas en alguna ocasión. Por momentos me genera bronca cuando tiran alguna indirecta por alguna red social, pero extraño tenerlas en mi vida y hablar.
Si bien no soy una persona que cuenta su vida abiertamente, o sus problemas o nada, a veces cuando algo me afectaba mucho se los contaba. O en algún trago de más también lo hacía, pero hoy no puedo. Y aún tengo a mis compañeros de la facultad, que ya ocupan el título de amigos, pero siento que la relación no es la misma. No me conocen tanto.

Se que anduve muy misteriosa en los últimos posts pero es que me cuesta mucho hablar del tema que tanto me está afectando. Ni siquiera lo he podido hablar en profundidad en terapia porque no quiero llorar y cada vez que pienso en eso, es lo único que me dan ganas de hacer. 
La cuestión es que mi padre está enfermo, tiene cáncer y para mi estos es terrible. Es como mi mayor miedo hecho realidad. Y si bien es algo que es bastante reciente, es decir que recién comienza y no está avanzado, me aterra mucho. Porque todos sabemos lo que pasa cuando alguien tiene esa enfermedad, la gente te da el pésame así sin más. Siempre tuve ese pensamiento negro sobre eso y sé que hay casos en los que la gente logra vencer la enfermedad, pero igual, da mucho miedo. 
Realmente desearía que me pasara a mí y no a él. Cuando era adolescente, y tenía una depresión mayor que la que he tenido últimamente, rogaba que me diera cáncer. Suena tan enfermo porque lo estaba, pero era una fantasía descubrir que lo tenía y no decírselo a nadie e irme así. Pero mi papá no es como yo, él tiene ganas de vivir, tiene tantos sueños y un temor profundo a la muerte. Y todo esto hace que me duela aún más. 
Pero debo seguir fuerte, por él. Porque lo amo y aunque tiene sus falencias, no imagino una vida sin él a mi lado. Y debo confiar por primera vez en mi vida, en que las cosas van a mejorar y que va a estar bien.


Ay, qué difícil hablar de esto. Pero me siento un poco más liviana.
Por otro lado, tengo pensado o más bien decidido, dejar de ir a la psicóloga. Voy desde marzo y de todas las sesiones que tuve, no me gustaron ni la mitad. 
Y en la última por poco no me llama dramática y egocéntrica porque evito el tema de la enfermedad de mi padre para hablar de mis otros mini problemas que aún no logro solucionar. Pero es que aún no puedo hablar de eso por Dios, que no quiero, no me puede obligar a llorar frente a ella. Y es tan dura la hdp, tan fría (obviamente). Realmente creo que disfrutan ver gente miserable todos los días, imagino que se alimentan de eso. 
Muchas veces también me atendió por apenas 15 minutos y me cobró la sesión entera. En definitiva, ya no quiero ir. Y creo que es momento de empezar a poner en práctica lo poco que aprendí sobre mí y vivir, porque también creo que no te deja avanzar mucho ir a terapia. Igual esto último no lo sé, solo es una reflexión que me salió. 
Ustedes que tiene experiencia con malos profesionales, ¿cómo corto con mi psicóloga? porque suena como una ruptura.

Si leyeron todo esto, gracias por leer. Ahora me pasaré por sus blogs porque hace mucho que no lo hago. 

❤

jueves, 23 de noviembre de 2017

Maniquí

Me siento mal, al borde del llanto, me desespero por dentro, pero soy un maniquí. Por fuera carezco de emociones y por dentro soy un huracán de sentimientos. 
Me desespera no poder ser quien quiero ser. Estoy harta de mis fracasos y de lo que no soy. Los años pasan y yo sigo quejándome de todo sin cambiar nada. 
Estoy harta de mí, de la gente que me rodea, de este lugar sin salida, de mi mente enquilombada y de ser una soñadora sin motivación.

Me odio por motivos que no debería. 
Me odio por querer a mis amigas que se olvidan de mi por meses y hablan mal de mi a mis espaldas. Me odio por hacerme tiempo para todos pero cuando yo necesito de alguien termino sola y decepcionada. 
Me odio porque siento que no estoy hecha para este mundo, estoy cansada de sufrir en silencio, me agota mi mente que no para y mi depresión que la siento tan pero tan mía desde los 9 años. 

Quiero sentir otra cosa que no sea esto. Quiero sentirme viva por más de dos horas, sin la necesidad de ninguna droga. Estoy harta de este vacío existencial que solo me provoca unas inmensas ganas de dejar de existir. 

Se me está acabando la paciencia conmigo. 
Cada día trato de seguir y darme otra oportunidad, pero siento que se me agota el tiempo, cada vez la habitación está más oscura y cerrada como mi corazón de maniquí. 



Perdón por mis entradas tan horribles y deprimentes. Espero que los días cambien para bien, para todos.

Nos leemos. 

lunes, 15 de febrero de 2016

Monstruo camuflado

La habitación huele a hospital, a alcohol etílico y soledad. Diecinueve cortes sin dolor, con un instrumento de poco filo que me encontré a la primera y la cantidad justa de sangre. Lovely night.
En media hora pase por al menos diez estados de ánimo. Termine de ver una película Call me crazy la cuál por cierto se las recomiendo, descargué una canción que me gustó de la peli, y la bailé sintiéndome una queen. Pero luego entré a instagram y whatsapp para ver que había gente realmente feliz. Gran error. Sin embargo creo que lo quise hacer todo el día. 
Cerré la puerta de mi habitación con llave, apagué las luces, encendí mi lámpara, playlist depre a todo volumen con auriculares, me tiré al piso, alcohol, tijeras y empecé. 
Diecinueve cortes sin dolor en mi cuerpo, yo no lloraba pero mi alma si, mis cortes sangraron unos minutos pero mi alma sangra desde siempre.
Esperé unos minutos, guardé los instrumentos del silencioso crimen, alcohol en las heridas para sentir algo y me levante del piso, encendí las luces y resurgí en casa mirando a mis padres con mi característica sonrisa de "me la acabo de mandar y vos ni te diste cuenta". Luego me metí bajo la ducha con música mientras cantaba para dentro y con los ojos cerrados, ahogando las lágrimas que no lograron salir. Limpiando mis párpados mientras la máscara se corría haciéndome ver como el verdadero monstruo que soy, el cuál no dejo ver a nadie. Llené de jabón mis heridas intentando sentir algo de nuevo. Pero nada. Luego salí y acá estoy. 
Sé que tengo una razón para lo que pasó o quizás tenía varias en modo espera y simplemente me venció. Pero creo que solo fue un tropiezo, al igual que el vómito de la semana pasada el cuál sólo ocurrió unas tres veces en dos días pero paré, juro que si. 

Les cuento que durante la semana estuve haciendo los trámites para la renovación de mi obra social porque desde que cumplí veintiuno que me quedé sin ella. Sin embargo debo esperar al menos tres meses más porque me demoré un poquito más de los 90 días para renovarlo, pero quizás esté antes. Una vez que esté todo listo voy a buscar un buen psicólogo y estableceré una sesión, lo juro.
Ya estoy harta de mi inestabilidad psicológica y emocional, de mis bajones diarios, de mis comportamientos autodestructivos, de mi mente que no para ni por un segundo. No doy más.
Sólo espero no hacerme la boluda porque cuando comienzo a cursar puede que entré en modo piloto como usualmente lo hago y entre en el juego de "estoy bien, soy normal, puedo con todo". O puede que pasé lo que más temo en el mundo que directamente no me pueda recuperar hasta la fecha de clases y nada me motive, ni siquiera me preocupe por parecer normal. Temo a que los días de "hoy no voy porque no me puedo levantar de la cama" estén más presentes también cuando deba ir.
Hoy siento que tengo miedo de mi misma nuevamente.

Nos leemos.

jueves, 9 de julio de 2015

Claire is insane

Y vuelvo de nuevo, escribiendo entre lagrimas y respirando entre llanto y dolor. 
Tuve días buenos esta semana pero siempre está lo malo en todo. Siempre hay algo que me caga los momentos, nunca estoy completamente bien.

Mi amiga, que se esta por recibir de psicóloga y me esta ayudando, me dio ayer el resultado de unos test que me realizo y créanme que dio en el grano. Me sentí por primera vez en mi vida totalmente comprendida, me di cuenta de que soy lo que soy por algo y que estoy realmente enferma. 
Me hablo de los problemas con mi madre, traumas de la infancia, que tengo heridas emocionales muy profundas que se generaron cuando era muy chica y que son la raíz de mi depresión, que tengo una edad psico sexual de una persona de 12 años (shock), que tengo mucha paranoia, borderline confirmada y que estoy al borde de la esquizofrenia. 

Esas cosas las suponía, pero que alguien te lo diga y que te confirme que no todo esta en tu cabeza sino que realmente es un problema de salud que está presente, es muy loco. Me costaba contener las lagrimas.
Y lo de la edad psico sexual me ha aclarado el hecho de todas mis relaciones fallidas y mi miedo al compromiso o a entregarme por completo a alguien. Quizás es por eso que siempre huyo y que cuanto más casual y menos serias las cosas mejor para mi. No es que tengo fobia al amor, es que no tengo la madurez necesaria para actuar como una persona normal lo haría en ese ámbito. 
Otra aspecto que se vio en el test es que el odio hacia mi cuerpo está muy marcado, me dijo que es como si en mi mente tengo el cuerpo no desarrollado de una nena, todo flaco y sin curvas, y que cuando me veo al espejo veo el cuerpo de una mujer de veinte años eso me hace odiarme y que me produzca tanto repudio hacia él. 
Y la verdad si, odio a mi cuerpo desde siempre, pero no sabía que lo odiaba TANTO, como se vio. Se que nunca fui obesa, y aunque si llegue al infrapeso, nunca tuve un cuerpo de modelo. Pero creí que me estaba aceptando, pero en mi inconsciente se muestra otra verdad. 

Lo último que me dijo y que me sorprendió demasiado fue que sino me conociera y solo viera los test, pensaría que son de una persona que está internada (shock) y es increíble que pueda estar haciendo una carrera universitaria con mi estado mental (shock). Pero que a la vez, a pesar de todas las cosas que pase, soy una persona muy rígida conmigo misma y he podido sacarme adelante a pesar de todo. 
Lo cual creo que es verdad, siempre trato de ignorar hasta el limite del dolor físico mis problemas y concentrarme en parecer lo más normal posible. 
Ayer por ejemplo. Apenas termine de hablar con ella solo quería tirarme a llorar todo el día, pero había quedado con personas y tuve que tragarme las lagrimas y toda esa información nueva que todavía me tenia anonadada para cumplir con mi papel de "Claire normal". 
No sé que pensar o que creer o si las cosas cambiaran o si algún día estaré bien. Pero creo que esto me ayudará a conocerme más y a aceptarme para poder cambiar las cosas negativas que tengo y que eso no acabe conmigo. 

Y para sumarle un poco más de mierda a mi vida, los padres de Beita le prohibieron que me hable. Y me parece que comprendo su decisión y hasta quizás su miedo porque se preocupan por su hija. El problema es que yo solo soy su amiga y no le hago mal, ellos son los que generaron todos los problemas de su hija. 
Quiero saber de ella porque es como mi hermana, nos hicimos muy buenas amigas desde hace años. Y ahora creo que la van a internar pero no se nada. Solo que ese mensaje me destrozo completamente. 

En fin, ahora después de discutir con mi hermano y aprovechando que se me secaron las lagrimas, voy a intentar estudiar un poco porque tengo que recibirme algún día. 

Nos leemos.


PD: Joanne Pensativa, necesito saber algo de vos. Estoy muy preocupada.