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martes, 28 de diciembre de 2021

MMXXI

 Se acerca fin de año y puedo decir que este me dejó KO. Sufrí mucho a nivel mental y aunque el resto este bien sigue estando todo mal porque mi cabeza no funciona como se debe. No puedo disfrutar de las cosas tan buenas que tengo porque de un momento a otro llega la innombrable depresión, para acompañar a su vieja amiga ansiedad, que vive conmigo desde hace años. Para quienes viven esto a diario sabrán que es una tortura, sobre todo cuando no esta controlada y los que querés no lo entienden. Te aísla, o te aíslas, es lo mismo. Estas sola con una emisora que no cambia nunca y que dice cosas que te dejan temblando de miedo. Y tenés tanto miedo que te deseas lo peor e incluso pensás en hacerlo vos misma. Pero seguís. Porque aunque estés mal te preocupás por los que quedan y también quizás porque te queda un poco de esperanza. Esa esperanza que te da el comienzo de un nuevo año.

Pero en mi caso, el miedo siempre está. Miedo a la incertidumbre, a seguir como estoy, a no poder cumplir con lo que me prometo a mi misma, a hacer lo mismo y seguir sola. Porque aunque tuve mi momento en el que me gustaba un montón estar sola, cuando estoy pasando bajo la nube negra me aterra la soledad. Me desconozco y me vuelvo oscura, rebelde en el peor de los sentidos y lastimo, a mi misma y a otros. La versión de mi misma que conocí este año con mis ataques de pánico y de ansiedad, no la quiero ver más. Quiero que se quede en este año y que sea tan sólo un viejo recuerdo que me enseñé a lo que no debo volver, nunca más. Pero esto no es seguro y es parte de la incertidumbre de no saber lo que está frente a nosotros. Solo pido no perder el control y que la ayuda que consiga sea buena y no me genere mayores problemas como lo que viví este año. 

Creo que esa es una de mis mayores promesas para el próximo año, volver a terapia. Buscar ayuda profesional de nuevo. Con todos los miedos que esto me genera, volver a confiar en alguien. Este año casi no lo conté pero tuve una muy mala experiencia con una psicóloga y me generó un trauma muy grande. Esto pasó en abril pero aún así no pude reponerme del todo. Pero sé que ese es el camino que debo tomar. Lo intenté pero no puedo sola. 


Espero que estén bien y que terminen bien este año, bueno o malo seguimos aquí.

Nos leemos.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Diez

Está terminando esta década y hoy me siento gris, quizás como hace 10 años.
Si entras a cualquier red social están estos posteos de fatalismo por el fin de una década y el comienzo de otra. Algunos muy entusiastas recuerdan lo mucho que cambiaron y crecieron a lo largo de los años. Su evolución, su proceso para convertirse en la fantástica persona, quizás exitosa, que son hoy en día. Y también están los otros, como yo, que siguen igual de fracasados que hace una década atrás.
Hace diez años tenía 15. Ya venía con un equipaje cargado de depresión y ansiedad, pero no estaba muy al tanto de lo que era. Me sentía rara por no encajar, por preferir quedarme un sábado a la noche navegando por Internet y no saliendo como cualquier otro adolescente de mi edad. En latino américa es muy común que las chicas festejen sus 15 años, por supuesto que yo no los festejé porque nunca me gustó ser el centro de atención ni por un minuto ni por 6 horas, pero si recibía invitaciones de mis amigas a estas fiestas. Recuerdo que todo el asunto me generaba mucha ansiedad porque me sentía muy novata en todo: chicos, bailar, socializar. Sin mencionar lo mal que me sentía con respecto a mi cuerpo, en dos años subí mucho de peso y mi cuerpo era muy diferente a la imagen que tuve toda mi vida de mi misma, fue ahí cuando comencé con los desordenes alimenticios. Pero era todo, me sentía mal porque me sentía distinta. 
Y hoy me pasa lo mismo. Me siento mal y distinta al resto de mis amigas que tienen proyectos, carrera, trabajo, pareja, casa propia, hijos(?. Mientras yo sigo quedándome en casa un sábado a la noche publicando en mi blog por Internet. Cancelando planes porque me siento gorda. Teniendo crisis y peleando con mi madre como si tuviera 15 años otra vez.
Y ya se que crecí, obviamente, que también evolucioné a mi manera, pero no puedo evitar pensar en lo negativo, en lo malo, en lo estancada que estoy. Porque creo que lo negativo supera cualquier situación positiva que esté presente en mi vida actualmente, que en estos momentos sinceramente no recuerdo.

Espero que sus días estén colmados de abrazos, risas y buenos momentos, y que se aferren a ellos porque no siempre están. No recuerdo cuando fue la última vez que recibí un abrazo, triste.

Nos leemos.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Amistades falsas y ser demasiado sensible

Siempre fui de las que sienten de más o no sienten absolutamente nada. 
No tengo muchos amigos, pero considero importantes a los pocos a los que le regalo mi tiempo.
Hace dos años perdí a mi mejor amiga. No fue tanto por lo que ocurrió sino por lo que le siguió luego. Una cantidad inmensurable de mentiras, se hizo la víctima, me dejó como una estúpida y puso a nuestras otras amigas en mi contra. Cuando ella fue la que cometió el error en primer lugar.
Siempre me sentí patética repitiendo la historia, cuando se lo conté a mi psicóloga y a algunos otros amigos que me preguntaban y no entendían por qué me alejé de ese grupo.
Con el tiempo que pasó, me sigo sintiendo estúpida pero casi al mismo grado de lo que aún me duele.
Ese grupo está plagado de virginianas y librianas, siendo yo casi la última en cumplir años. Siempre la idea era festejar e ir a casi todos los festejos, pero surprise! cuando era mi cumpleaños ya nadie podía porque no tenían plata, tiempo, etc. Nunca me organizaron nada, ni me hicieron una torta como sí lo hacíamos con todas las demás, ni me regalaban nada, directamente ni venían si la que organizaba era yo. Los últimos años me junté sólo con 3, cuando en ese grupo hay 15 personas.
Solía sentirme mal cada año, pero luego obviamente se me pasaba porque al menos podía celebrarlos con esas pocas que sí venían.
Cuando cumplí 23 organicé una reunión en casa, para luego salir a un boliche. Sólo vinieron 3 de mis amigas (cuando varias me dijeron que sí venían y no lo hicieron) luego se sumaron 2 personas que conocía de vista y una después de comer se fue a dormir. 
Fuimos al boliche y la pasé mal porque me crucé a otra amiga de toda la vida que me canceló diez minutos antes el día anterior cuando quedé en celebrar con ella y otra amiga. En fin, estaba super sobria , con frío, enojada y llegó la hora de irnos. Intenté llamar a un taxi y no hubo caso, o no me atendían. Mis otras amigas estaban ebrias, boludeando y cuando se paró un auto x se subieron. Yo no quise subir porque 1. no había lugar, 2. estaba lleno de tipos que no conocía, 3. estaba sobria y no quería seguir de after. Así que mi amiga y la otra que conocía se subieron sin drama en la falda de unos que estaban atrás y se fueron. Dos minutos después regresan y le ofrecen a la otra chica que conocía que fuera con ellos porque era amiga de la que se subió primero y vive en otra ciudad, etc se quedaba con ella el finde. También le ofrecieron a mi otra amiga llevarla a su casa y a mi nada, estaba pintada. Les chupe un huevo.
Nunca llegó el taxi y caminamos 50 cuadras por unas calles bastantes peligrosas, bancandonos bocinazos, borrachos que se paraban y nos seguian, hasta llegar a la casa de mi amiga. Llegué cerca de las 7 am, me pedí un taxi y si llegó. Luego me fui casa. Y estuve un mes en cama con gripe porque esa noche hacía mucho frío.
Al día siguiente me llegó un msj de disculpa o más bien de excusa. No respondí porque estaba enojada aún y la bloqueé un tanto en joda, porque toda la semana la habían bloqueado 3 personas y era como el chiste del momento. Lo hice para que se sintiera mal un rato y para dejar de recibir sus msjs con excusas flojas. El tema es que me ocupé en otras cosas y me olvidé por completo de desbloquearla. Realmente pasó esto, suelo ser muy colgada.
Un par de semanas después fue el cumpleaños del hijo de otra amiga y fui. Fueron algunas y una sacó el tema y salió en defensa de la bloqueada. Que le parecía una infantil por bloquearla, que no era para tanto, que no tenia derecho de enojarme. Le respondí que me parecía cualquiera que saliera en defensa de ella, que a mi si me molestó y que si no la desbloqueé fue porque recién recordaba el asunto. Alguien alivió los aires y quedó ahí.
Una semana después me fui de viaje con mi familia, me quedé sin internet y no tuve mejor idea que leer el chat del grupo de ellas que tenía silenciado porque eran varias, nunca me parecieron temas relevantes y hablaban todo el día. En ese momento tenía mejores cosas que hacer aunque no lo crean.
En ese chat se la pasaban hablando mal de mi y de mi otra amiga que se quedó conmigo hasta el final esa noche. (Unos meses antes tuvieron un problema con ella porque salieron a un boliche -yo no fui- se pusieron muy ebrias, cada una se fue por un lado y la dejaron a ella quebrada, tirada en la barra; o sea completamente ebria. De casualidad la encontró otra amiga que había salido aparte con su novio y la llevó a su casa. Pero tuvo suerte. Por este motivo no se hablaron por un tiempo largo hasta que para su cumpleaños -una semana antes del mío- le organizaron una fiesta sorpresa).
Entonces el tema de conversación era básicamente que eramos unas aburridas, amargadas porque no teníamos novio, y un sin fin de pavadas más. 

Lo que me molestó de toda esta situación fue que no les importara lo que sentí. Era mi cumpleaños y merecía pasarla bien después de todo. 
Me sentí despreciada. Que no me escucharon, que les daba igual si estaba o no. 
Le siguieron meses en los que me invitaban a todos lados porque son unas falsas. Ahí entendí todo.
Pero las extraño. Hoy es el cumpleaños de una de ellas y mi feed se vió bombardeado con fotos del festejo de anoche (y sin querer vi una de sus historias y ahora me quiero matar). Por eso estuve tanto tiempo sin usar redes sociales, porque tenía miedo de que me ridiculizaran en ese grupo del demonio. Si aún no las he eliminado o bloqueado fue porque no quería que sintiera que me afecta lo que hagan pero sí. Me molesta ver sus fotos sonriendo abrazadas y con captions largas y más falsas que ellas mismas. Pero ahora estoy pasando por un momento de mierda (que raro) y se que lo que siento es nostalgia. No, no quiero que vuelvan a formar parte de mi vida, quiero dejarlas ir pero no sé bien cómo.

Incluso ahora se que hice demasiado drama para algo tan pequeño pero creo que fue una mezcla de todo. De años de sentir que no importaba, que tenían solo la imagen de mi que se ríe y es divertida cuando fuma. Nunca les conté ni uno de mis problemas y quizás por eso no llegué a ser tan importante en sus vidas aunque las conozco desde los 5 años. 
Y es un tema recurrente en mis relaciones, no puedo llegarle del todo a nadie. Sólo les muestro una imagen vacía y terminan haciéndome sentir así, vacía. Inservible. No querida. Reemplazable.

Si llegaron hasta acá, perdón. No lo voy a releer quizás en unos días lo haga y lo borre. Me siento una tarada pero tenía que volcarlo en algún lado.



Nos leemos.

sábado, 1 de junio de 2019

Siempre solos

Crecer es darte cuenta de que vas a estar siempre solo. 
Quizás no los sábados por la noche, pero si los domingos por la tarde. 
Los cumpleaños ya no son como cuando eras chiquita, tu mamá ya no manda invitaciones ni te hace una torta, ahora los pasas rodeada de extraños y alcohol. Sola entre un mar de gente. 
Tus amigos solo están de vez en cuando o menos que eso, cuando les pinta, o a vos verlos. 
La familia igual y muchas veces es mejor no verlos tanto. 
Y quedas sola. Acompañada por vos misma, incluso un sábado por la noche. 
¿O cuando tu compañía es tan buena que te gustaría compartirla con alguien más?


Nos leemos.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Single lady



Todos los años son iguales, todas las noches transcurren iguales y mi teléfono no suena. 




Porque si te vi no me acuerdo. ¿Sentimientos, yo? pero si tengo un cubo de hielo en lugar de un corazón. Igual si estoy sola es porque quiero, ¿no? Pero es que a mi seguro hombres no me faltan porque soy tan linda e inteligente (muy).  No, mi problema es que soy muy "picky", si si, eso es. No hay poronga que me venga bien. O no, ¡pará! es mi carácter de mierda. Si si, eso es.





A la gente le encanta opinar acerca de todo, siempre tienen una palabra para decir sobre cualquier cosa. Y mi soltería invicta de más de 24 años es siempre un blanco fácil para opinar y decirme A MI por qué estoy como estoy, aka soltera. 
Escuche de todo, miles de suposiciones, miles de teorías sin sentido que nunca se acercan a la verdad.
Una verdad que ni yo se. Pero el principal problema es ese que todas acá sabemos, porque es de lo único que hablo... mis problemitas de falta de autoestima, falta de auto confianza e inseguridades.
Siempre se resume a eso. 
Pero obvio que la gente no lo entiende y por eso ni me gasto en mencionarlo. 

Creo que todos en  mi familia creen que voy a ser la siguiente triste solterona, como mi tía. A quien siguen viendo y describiendo como una "niña" aunque está próxima a cumplir 50 años y, quien btw, no tiene ninguna discapacidad mental por si se lo preguntan. Simplemente se rindió antes de tiempo y vivió siempre bajo la sombra enfermiza de mi abuela quien la asfixia con sobre protección. 
Mi papá es igual que mi abuela, o mas o menos. Hace un fin de semana llegué a casa casi a las 8 am porque me demoré con un chico y mi padre ya estaba despierto, y en cuanto crucé la puerta comenzó con el discurso. Aunque no salgo casi nunca y esos episodios pasan una vez por año, créanme. 
Se que no soy como mi tía, pero aún así temo terminar como ella. Triste y solterona. Sin el príncipe, o sin el sapo. Porque últimamente hasta me conformo con sapos.

Pero duele ser así. Aparentar frialdad y que no me importan los comentarios de los demás. Las bromas de mis amigas y las anécdotas de fiestas en las que nunca puedo conocer a alguien que valga la pena. 
Solo quiero a alguien que no se vaya, que se quede cuando me muestro fría. Porque no lo soy, sólo tengo miedo, mucho miedo. 
Duele dormir sola, no poder contarle cosas a alguien, simplemente conversar. 
Duele no tener a alguien que te abrace cuando los necesitas y cuando no, que te tome de la mano durante el día. No tener a alguien que crea en vos y que te quiera, simplemente eso. 
Que te quiera por como sos por dentro, porque te llegó a conocer y le gustaste por tu esencia, por tus pensamientos, tus críticas, tus valores, tus ideas, tus sueños, y no simplemente porque le gustó tu cara, tu cuerpo o la ropa que te pusiste. 
Me siento vacía pero no lo estoy.

Así que nada, otro San Valentin sola. Sin siquiera una cita. Sólo mis libros y yo. Probablemente vea Blue valentine nuevamente.
Espero que ustedes si tengan un lindo día. 

Nos leemos.


lunes, 25 de junio de 2018

La soledad de siempre




La soledad asfixia, aprieta, lastima.
Te agota, te entumece, te desespera.

Lloras por un nadie, porque no hay nadie.
Sufrís en silencio, porque no tenes a nadie.

Y duele no tener un hombro para llorar,
ni brazos que te sostengan, labios que te sacien,
o el calor de alguien a tu lado.



Que débil sos cuando necesitas amor.







Nos leemos.






miércoles, 14 de marzo de 2018

Primer intento

Muchas gracias por sus consejos en la entrada anterior, me sentí muy contenida.

La primera sesión fue corta pero un tanto larga para mí. Sentí ganas de llorar desde que me senté y empecé a hablar, pero no lo hice. No sabía como iba a reaccionar a ese momento, no tenía nada preparado y prefería que fluya. Fue como vomitar palabras que nunca antes habían salido de mi boca. Al salir me sentí rara, dejé el consultorio con una persona adentro que tenía todos los pensamientos que durante años protegí con todo mi ser. 
Hoy, un día después me inunda el miedo. Temo que no me pueda ayudar. 
Sé que no hable sobre TODOS los temas que me atormentan. Sólo me limité a hablar sobre mis recientes problemas académicos, la posible depresión, la ansiedad y ataques de pánico que no me dejan ni acercarme a la universidad. También me preguntó si tenía novio y quizás le haya dejado en claro que no puedo mantener una relación con nadie porque huyo, y en ese instante se río... no sé por qué. En fin, también quizás le haya dicho que mis problemas empezaron hace un año, lo cual no es cierto porque todo se derrumbo en mi pre adolescencia/adolescencia, o quizás antes. Tampoco hablé del desorden alimenticio, ni sé si realmente lo incluiré. 

Estoy llena de incertidumbre, es todo nuevo para mí pero creo que dejaré que fluya y ver como va todo. Después de todo apenas la vi una vez.

Y por cierto, sé que en la entrada anterior dije que tenía turno hace dos semanas atrás. Bueno, eso fue un fail total porque mi madre me dio mal la dirección del consultorio, hasta hoy no sé si lo hizo a propósito o qué. 
Por eso busque a otra por mi cuenta, la llamé y tuve la primera sesión ayer. 
No se si a todos les pasa pero a mi me incomoda mucho hablar por teléfono, sobre todo para pedir turno con alguien a quién nunca vi en mi vida, sobre todo un psicólogo, que en mi lista de miedo absoluto está en primer lugar. Me pasé días intentando llamar y simplemente no podía. 
Un día ya hundida en la miseria y la desesperanza le dije a mi madre que llamara por mí, me dijo que lo haría y hasta ahora no lo hizo, tampoco me preguntó si yo lo hice. 
Ninguno de mis padres saben que ya fui y que tuve la primera sesión. Hoy no me siento con ganas de decirles, no me nace. 
Ellos viven su vida y no me prestan mucha atención lo cual esta bien porque ya no soy ninguna niña como antes, pero al mismo tiempo siento que aún si soy una niña chiquita con miles de miedos. 

Me siento sola, pero al mismo tiempo poderosa porque estoy haciendo algo que quiero hacer desde los quince años y que mi madre nunca comprendió, ni autorizó. 
Lo hago por mi y por mi futuro, porque no lo veo. Si me preguntas adónde me veo en cinco o diez años te voy a decir que no sé. Todos mis sueños mueren a diario y hoy me siento un parásito viviendo a costa de mis padres, cuando de chica tenía planeado una vida fantástica para mi yo de 23 años.  



Espero que ustedes estén increíblemente bien, las quiero mucho.
Nos leemos.

martes, 20 de febrero de 2018

Luz en la oscuridad


Ojos cansados de soportar la luz que entra por la ventana,
amanece muy temprano cuando no queres estar.
Las horas pasan lentamente, pero el sol se esconde muy rápido,
la noche amenaza otra vez con hacerme llorar.


Estoy sola cuando no quiero estarlo,
llamo a mi amiga y me dice que debería rendirme.
Me duele, pero no me sorprende,
muchos lo piensan pero nadie lo dice.


Soy la prueba del milagro.
Soy agonía por dentro y sonrisa por fuera.
Soy el "matame" por dentro y el "gracias" por fuera.
Soy tinieblas cuando me dejas sola y pura luz cuando te dejo entrar.

Hazel





Mi entrada de ayer fue demasiado rara, la edite dos veces y termine optando por borrar todo lo que escribí. Era sobre una amiga a la que le importé muy poco, fuimos amigas durante quince años o más y este último tiempo se canso de forrearme y lastimarme hasta que me harté. Me alejé y no volvió a hablarme. Estos meses me di cuenta de que tenía muchas amigas como esa, otra que también consideraba como mi mejor amiga me hirió y me alejé, no me hablo más. 
Y en este poema hablo de otra, es increíble. Ayer le comenté a mi amiga recibida hace poco de psicóloga que estoy bastante deprimida y otros detalles, y me dijo que si seguía así me iba a terminar matando. Así, de una, me lo dijo sin asco. Nunca un consejo, o algo para motivarme, una palabra de aliento, nada. Y yo me quede incontables noches despierta respondiendole cuando ella se sentía mal, cuando veía sombras que le decían cosas, yo estaba ahí al otro lado del teléfono calmando su llanto. No se por qué elijo amistades a las que no les importo, no se por qué todo me tiene que afectar tanto, ni por qué sigo confiando y queriendo a quien me lastima. 

¿Acaso todos somos un poco mierda? ¿Egoístas? O sea, yo se que sí, pero mínimo fingir un poco de empatía por un amigo. No sé.

Gracias por leer.



martes, 30 de enero de 2018

Cielos violeta


Cielos violeta y aroma a jazmín,
siento cosas que no debería sentir.
Me digo que este es mi año, que confío en mi,
hasta que la noche llega y no me deja dormir.

Vuelven mis miedos y mi incertidumbre,
quiero más tiempo pero ya no lo hay.
Quiero respuestas que solo yo puedo hallar,
no quiero morir sin antes brillar.

Me tengo a mí, me tengo a mí,
eso debería bastar, sino fuera por mi cabeza 
que no para de dar vueltas,
me pregunta y aún no hallo las respuestas.
Solo quiero que el cielo me diga que debo seguir.

Hazel
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Ir al gimnasio me hace bien. A lo largo del tiempo muchas veces leí sobre como la actividad física ayuda psicológicamente, cómo las endorfinas después de un workout te pueden hacer sonreír durante el día, pero nunca lo creí del todo. Hasta que lo comprobé.
Toda mi vida odié la actividad física, sólo lo hacía para perder medidas y nunca me exigía demasiado porque mi cuerpo enfermo no podía soportar mucho esfuerzo. Nunca lo disfruté, siempre lo vi como una obligación.
Y ahora, recién le estoy agarrando cariño. De a poco. Mi objetivo ya no es tanto bajar de peso o tonificar, también encontré las ventajas de despejar mi mente por un rato. 
Cada día me doy cuenta de que puedo, que aunque no tenga ganas de ir, voy y completo la rutina. Me hace sentir un poco menos inútil. Y ayer unas amigas me confesaron que no me tenían fe, pensaban que iba a abandonar al segundo día porque no consideraban que fuera capaz ni de transpirar. Okay, guess what sweetie, I'm doing it! ¿Hay algo más lindo que demostrarle a la gente que se equivocan con vos? No, es hermoso. 
Así que mis días giran en torno a esto por ahora. Espero agarrar los libros dentro de unos días porque mi poema es sobre esos problemas específicamente, no me deja dormir el hecho de que tengo tantas materias por rendir y tan poca motivación con la carrera. 
Tema psicólogo: Mis padres quieren que empiece terapia con una psicóloga que es amiga de mi papá. No la conozco, sólo se que mantienen una relación más onda laboral, pero me la nombraron como su amiga. Y mi amiga me dijo que no es tan buena idea y que debería buscar por otro lado. ¿Ustedes que opinan? Realmente no se que hacer. 
Me alegra que me ayudaran a conseguir a alguien, pero me asusté cuando mi madre me dijo de que había hablado con mi padre y habían acordado el tema, y mucho más cuando mi papá me abordo con el tema sin previo aviso. Shock total, me quede muda cuando me dijo en que horario podía visitarla, adonde y que él me llevaría cuando yo lo decida. 
Y digo todo esto porque si bien hablé reiteradas veces con mi madre el tema del psicólogo, todo lo contrario con mi padre. Nunca hablamos de estos temas, siempre evita los temas serios. 
Es hora de que me dejen de ver como la hija intocable que nunca tuvo problemas porque me mantenían a salvo encerrada en la torre. Cuando la realidad es difícil de digerir. 


Espero que tengan una linda semana.
Nos leemos.









lunes, 30 de octubre de 2017

Otro día menos

Me levanto cada mañana con la esperanza de que será mejor y con el miedo de que no.
Desayuno el café mas negro que te puedas imaginar, rogando que me de las energías suficientes como para no regresar a la cama.
La música me calma y me invita a mirar los días de un modo menos trágico.
Cierro y aparto los libros, los alejo de mi vista y hago de cuenta que no están ahí. Hoy no, me digo. Tampoco mañana, no quiero lidiar con esto.
El ocio me abruma pero no quiero salir de casa. No quiero responder mensajes. No quiero ver a nadie.
Llega el mediodía y no quiero comer, pero lo hago de todos modos para engañar el estómago y a mi misma.
Si tomo una siesta quizás mi cabeza deje de hacer un ruido un rato. No, mejor no. Tampoco quiero ejercitar. Prefiero ver una película de cualquier cosa. ¿O quizás salir de casa?
Las horas pasaron y estoy sola de nuevo.
Hoy vi a mis amigos y estaba ausente en mi propio cuerpo. Sonreí un par de veces cuando sus miradas mostraban asombro y desconcierto por mi comportamiento. Sobreviví.
Es hora de una ducha larga para matar las horas de la noche y luego un té que me calentará el alma, mejor que un abrazo que no tendré.
Apago el celular porque no quiero responder ni saber de nadie.
Me aíslo, me aparto, me voy.

Otro día más, otro dia menos.



Nos leemos.

lunes, 16 de octubre de 2017

Dolor de rutina

Corro y me cuesta respirar,
deliro y no veo nada.
Caigo entre tus brazos y me empujas,
te alejas, porque sabes que no soy nada.

Como y no me lleno,
lloro y no sano.
Me lastimo pero solo me duele el alma.

Solo camino sin rumbo,
sin vos.
Porque nací para estar sola,
porque nací y me olvide de vivir.


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Quiero agradecer a las hermosas personitas que me saludaron en la entrada anterior❤❤❤
Nos leemos.

domingo, 14 de agosto de 2016

Me hundo

Nada peor que aunque estés muy mal, seas la única persona que trata de mantenerte a flote. Y las cosas se complican aún más cuando tu entorno trata de hundirte, sin darse cuenta por supuesto pero matandote en fin.
Entonces ¿quién está bien y quién no? ¿Quién tiene la versión correcta de los hechos? 

Soy la persona más insegura que puedan llegar a conocer, nunca logro percibir en mi misma una sana imagen, nunca me siento bien conmigo misma. Sin embargo, en éste último tiempo sé que subí de peso porque es lógico, me pasé el último mes y medio sin moverme y aunque comiera poco no he quemado lo suficiente esas calorías. Pero no me siento enorme, creo que subí apróximadamente unos dos kilos y medio quizás (no me peso desde marzo por una desición propia pero conozco mi cuerpo). El tema es que ésta semana una persona me dijo que debería comenzar el gym, otra me hizo sentir mal mientras comia y la tercera, mi madre, también me dijo prácticamente gorda. Entonces, las cosas se vuelven sumamente complicadas. Y no sé cuánto debería odiarme.
(Sé que en mi entrada anterior contradice mi estado actual, pero la construcción del autoestima es un proceso largo).

Por ende ésta semana se me hizo mucho más extenuante de lo que debería. Entre éstos comentarios de mierda, la idea de despedirme mentalmente de él poque me hace mal pero al mismo tiempo verlo, mi depresión y las constantes guerras conmigo misma, fue una semana larga y terrible. 

Pero sobreviví a ayer y ya es un super logro.
Igual me deje ganar por todo ésto y cancelé todos los planes que tenía, por los que me sentí entusiasmada unos días antes. Pero no me arrepiento. No estaba en mi mejor momento.

Ésta semana también me pondrá a prueba pero estoy bien. Cada día admiro más mi fortaleza y hasta me rio por dentro cada vez que voy a algún lado y llego con mi super falsa sonrisa y asquerosa personalidad inventada. Hago una mini obra teatral sin levantar sospechas de que una hora antes estaba teniendo una crisis emocional. 
Asquerosa y triste.



Desde que cambié la url creo que sólo me ha leído una persona lol. Si bien es verdad, no tengo mucho tiempo para dedicarle a mi blog pero intentaré publicar más seguido y visitar sus blogs. Después de todo me hace sentir muy bien cuando lo hago.

Nos leemos.

miércoles, 27 de julio de 2016

Depresión y traumas

No sé si estaba todo estaba esperando a desmoronarse o qué, pero en cuanto publiqué la anterior entrada todo fue cuesta abajo. 
Siempre encuentro la manera para boicotearme todo el esfuerzo y en un abrir y cerrar de ojos me encuentro tirada en el suelo, con el rostro cubierto de lágrimas. Sin poder hacer nada, sin fuerzas para detener mis pensamientos que me aniquilan con cada segundo que corre. 
No importa lo bien que haga las cosas, creo que la depresión es parte de mi esencia, es una parte de mí de la que nunca podré escapar. Por más de que intente llevar una vida de lo más normal posible, no hay nada de normal conmigo. Y es algo que me cuesta muchísimo aceptar, porque me muero de ganas por hacer las mismas cosas que las personas de a mi alrededor hacen sin esfuerzo. Quiero sentir como los normales, quiero pensar como ellos y comportarme igual que ellos. 
Pero cuesta saber que nunca podré hacer determinadas cosas, al menos sé que siempre estarán esos días desgarradores de los que me es imposible zafar. 
¿Se puede vivir así? Quizás sí, pero también se puede morir así.

Este es un día muy malo, pésimo y duele aún más saber que no tengo a nadie para sostenerme. Nunca hay nadie pero creo que con el pasar de los años cada vez me siento aún más sola. Creo que porque imagino que mis días serán por siempre así. Y de todas formas si tuviera alguien, sé que ni aún así podría ser feliz. 
El otro día imaginaba que si alguna vez tengo un hijo, sólo le haría mal. Imaginaba que sería pálido y enfermo porque no lo sacaría afuera ni al sol, por más de que fuera necesario. No podría ser capaz de llevarlo a una plaza porque me incomodan ese tipo de situaciones y sé que sería extremadamente sobreprotectora. Terminaría odiandome por no ser como las otras madres normales. Sin mencionar el terrible daño que sufriría si me viera depresiva y postrada a una cama todos los días de su vida. No puedo cuidar de mi misma, mucho menos de otro humano.
Y lo peor de todo es que si quiero ser madre algún día. 
Siempre me niego al hecho porque también me aterrorriza los efectos que dejara en mi cuerpo. Creo que a toda persona que ha padecido de un trastorno alimenticio durante ya varios años piensa lo mismo, y no lo digo tanto por el lado estetico sino por lo psicologico, definitivamente me afectaria.

Algo que note tambien hoy, es que tengo demasiados miedos. Los que hoy me sonaron fuerte son el miedo al rechazo y al fracaso. Porque sí, me averguenza decirlo pero otra vez me arrepentí de rendir un examen por miedo al fracaso. Cualquier persona normal va y si le va bien, bien, y sino, bueno, lo intenta la próxima vez. Pero para mi no es así. Tengo una especide borderline y cualquier situación negativa que ocurre en mi vida es el fin del mundo, el fin de mi mundo. 
Desde reirme en un momento inoportuno, hasta caer delante de alguien o desaprobar un bendito examen. Cualquier cosa que me haga sentir mal me descontrola y solo quiero lastimarme. 
Peor aún es el hecho de que sufro en silencio, nunca hago escandalos solo cuando estoy sola, nunca dejo que nadie me vea en ese estado. En ningun estado, tampoco depresiva, salvo por mi familia porque convivo con ellos. 
Son mis secretos mejor guardados.

Y el miedo al rechazo se ve reflejado en mis relaciones, eso está más que claro. Por eso nunca tuve una relación formal con alguien. Solo me limite a tener "algo" con unos cuantos, que no significaron absolutamente nada para mí. Pero los que realmente me gustaban y moría por tener algo, solo los rechacé. Por miedos. Por miedo al rechazo, porque nunca tuve el autoestima necesaria para verme con ninguno de ellos. 
Nunca lo analicé con nadie, pero creo que tiene que ver con mis dramas de la infancia y el "abandono" que sufrí de parte de mis padres. O quizás fue la traumatica muerte del noviesito que tuve a los cinco años. Nunca lo sabré, pero creo que la infancia me arruino un poco. 


No sé por que se hizo tan larga esta entrada, solo pretendía subir un video. Supongo que tenía que sacarlo de mi cabeza.
Acá va el video. Lo vi hace unos años y hoy volvió a aparecer en mi inicio de Facebook y quise compartirlo en un lugar sin ser juzgada.


Gracias por leer. Espero que todos esten bien.



PD: Les pido perdón a ustedes y a mi misma por no poder continuar con mi fantastico estado anímico de la entrada anterior. Supongo que nada se supera. 

sábado, 25 de junio de 2016

Invierno


El invierno me pone triste, mi alma se llena de soledad y mis días se vuelven vacíos. Lo único que me reconforta en estos días es el café caliente, las horas de sueño extras que me auto-regalo y el silencio que abunda mi mente (por ahora). 

Siempre suelo apegarme a las rutinas porque es lo único que me mantiene cuerda. Ahora tengo casi un mes y medio sin facultad, así que en los próximos días debería armarme una rutina para despejarme. Estoy pensando en que comenzar el día con una buena serie de ejercicios me hará muy bien, el problema sólo será el de salir de la cama temprano y mantener esa rutina. 
También debo estudiar, por supuesto. 

Pero lo único que realmente me preocupa del invierno es mi salud mental.


Nos leemos.

lunes, 11 de abril de 2016

La condenada

Noche de domingo, lluvia y Coldplay tocando de fondo. A deadly combination.


Quisiera no extrañar nunca a nadie, no tener memoria, olvidarlo todo; creo que de esa forma sufriría menos. Como saben, muchas personas se han apartado de mi vida. Varios porque simplemente no lograron comprenderme, cuando cortaba con el show de persona normal y sacaba a la luz a esa Hazel loca hasta la médula. 
También me gustaría no querer tanto. Sucede que soy de esas personas que quieren muchísimo pero que casi no lo demuestran. La gente cree que soy fría y nada que ver, soy todo lo contrario, es sólo que no me siento cómoda mostrando mi afecto a nadie. Me siento super incómoda dando yo abrazos a alguien, me alivia cuando alguien me abraza porque juro que necesito ese tipo de contención pero no sé pedirlo ni darlos naturalmente. 
Ni siquiera muestro mucho afecto a mis familiares, que son las personas con las que mas confianza tengo. Tampoco digo muchos "te quiero" o "te amo", por alguna extraña razón prefiero decir "te adoro" creo que suena menos real. 

Hoy pasé el día con mis benditas compañeras y una de ellas nos presentó a su novio. Y no pude evitar sentir un poco de envidia de la buena porque son perfectos juntos. La misma personalidad, el mismo tipo de humor y hasta se ven bien juntos. La típica relación con la que cualquiera soñaría. 


Y me puse nuevamente en perspectiva. ¿Por qué yo nunca tuve algo así? Y no me vengan con que "ya me va a llegar" y que "alguien especial está allá afuera", porque son los típicos comentarios que escucho desde hace años proviniendo de mis amigas que solo me ven como una loser mientras ellas viven sus vidas amorosas felices. 
Sé que tengo serios problemas de autoestima y rechazo a quienes me quieren pero no sé cuál es la razón exacta. A veces pienso que si soluciono eso podré finalmente sentirme bien con alguien y dejarme querer, pero otras veces creo que simplemente estoy condenada. Condenada a morir sin amor.


Y así termina mi noche de reflexiones, cuestionando cada oportunidad perdida que me llevaron a terminar como todas las noches de mi vida, o sea sola. 
Les deseo una linda semana y sepan que a ustedes si las quiero de verdad, y mucho.
Nos leemos.

sábado, 13 de febrero de 2016

Give me love like never before

Tuve una semana meramente buena, dentro de lo normalmente aceptable. Sin embargo sigo sin estudiar y voy directo al fracaso pero si debo ser honesta me importa muy poco aunque sé que en unos meses me voy a querer matar pero fuck it. 
Mañana es el día de San Valentin y por supuesto que voy a pasar el fin de semana sumida en mi desastroso mundo. 
No entiendo por qué me afecta tanto ese famoso día, o sea nunca lo pase con nadie especial porque nunca hubo alguien especial que dure más de un par de meses sin que se cansen de mi, obvio.
Creo que el peor de todos fue tres años atrás cuando viví sola por un par de meses. Me la pasé con las luces de la habitación apagadas, ayunando, llorando como condenada, extrañando a todo ser vivo que estaba lejos de mi y fue terrible. No sé si es la simple fecha o qué pero son días terribles, aunque trate de no pensar en que es ese día,  no se si me entienden, como que algo externo se encarga de que mis 14 de febrero siempre sean una mierda. 
Y siempre sueño con que el siguiente año la voy a pasar con alguien nuevo que conozca, alguien que se encargue de no dejarme sola, pero nunca pasa.
Lo peor es que ni siquiera puedo salir hoy a embriagarme y besar extraños porque como saben me peleé con mis amigas y mis otras demás amigas la pasan con sus queridos novios. 

Espero que todos tengan un lindo fin de semana, disfruten el doble en mi honor. Já!
Nos leemos.


sábado, 4 de abril de 2015

Soledad

Esta semana me sentí particularmente triste sin razón alguna. La tristeza es algo habitual en mi y creo que siempre fui así.
Amo estar sola, pero odio sentirme sola.

Eso. Justamente eso me pasa. Siempre fui una solitaria, me encanta estar sola, tener mi espacio y mi privacidad, odio las multitudes y pasar determinado tiempo con gente, comienzo a sofocarme de ellos. Y cuando me pasa eso, desaparezco. ¿No les pasa eso? Por ejemplo, una semana se me da por hacerme la persona mas sociable del mundo, salgo a fiestas, planes, gente toda la semana y llega un día en el que me canso y necesito recuperar fuerzas estando por mi cuenta, así que desaparezco, me hago la enferma, la que no puedo por tal motivo. Y luego vuelvo al mundo. 
Es como si me asustara, pero al mismo tiempo también necesito de la gente. 
Igual, años atrás dependía mucho más de ellos para estar bien, ahora ya no. Antes si mis amigos no me hablaban me sentía pésimo y la peor persona del mundo. Ahora ya no dependo de ellos en lo más mínimo. Pero si dependo de necesitar de vez en cuando una risa, una copa, una charla con alguien. No importa si viene de parte de mis amigas, o de mis compañeros, o de un extraño. Todos necesitamos una risa.
Y eso me sucedió esta semana, no vi a nadie pero por que yo no quise. 
Tengo dos grupos de amigos/as, uno de esos grupos esta en total crisis porque dos de mis amigas están de novias, por ende están se la pasan con sus parejas y ni se les cruza por la cabeza pensar en una reunión de amigos, también dos de mis amigas de este grupo están peleadas, la razón en sí no la sé muy bien porque apenas he hablado con ellas, pero igual creo que las dos están actuando mal. Y me quedan dos que no pinchan ni cortan y están al igual que yo, a la espera de un plan por parte de ellas. Me enferman. 
Y el otro grupo son mis ex compañeras de secundaria que siempre están organizando salidas y meriendas, y bla bla bla. El miércoles se juntaron y no fui, porque supuestamente estaba en clases, mentira. No quise ir porque no quería tomarme un bondi e ir hasta la casa de una de ellas que es bastante lejos y estaban haciendo pizzas, no thank you. 
Ayer también se juntaron y supuestamente yo tenía que hacer tarea, que por cierto eso es verdad pero obviamente no me tomó toda la tarde hacerla, solo no tenía ganas.  
Y así estoy, en ese estado y con esa tristeza horrenda que me asfixia. No se que hacer, o si sé pero no tengo energías para hacerlo. 
Lo peor de todo es que se acaba el fin de semana y debo volver a cursar, estoy en segundo año de universidad y tengo más materias que el año pasado, todo se torna un poco más complicado (obviamente). El tema es que estoy casi todo el día metida ahí, curso a la mañana y también a la tarde, y con estos ánimos es casi imposible sentirme bien. Por suerte tengo un mini grupo, somos cuatro, y también tengo una buena relación con mis demás compañeros. Claro que al resto no conozco mucho, la mayoría son recursantes o de la otra comisión, así que quienes eramos compañeros el año pasado y pasamos somos un número bastante insignificante. 
La cuestión es que no la paso tan mal como el año pasado que me incorporé casi dos meses después, que no tenía amistades y sobre todo que estaba él. Pero quizás eso se los cuento en otra entrada. 

Quería agradecer a quienes comenzaron a seguirme, significa mucho para mí.  
Nos leemos.   

- Claire