Que miedo el tiempo y su rapidez. No le importa nada y si te quedaste atrás, lo siento mucho.
Marzo es el mes donde nada puede fallar, es el momento de pararse y correr, porque para dudar ya tuvimos a enero y febrero. Pero, ¿que pasa si aún no estamos listos?
Pero es que nunca lo estamos. La vida es un proceso de prueba y error, y si los miedos te inundan y no te dejan avanzar, no vivís. Te estancas y se repite la miseria nuevamente, hasta que encuentres el coraje suficiente de decir "no quiero más esto".
No me cuesta decirlo y entenderlo, me cuesta ponerlo en práctica. Me cuesta un montón.
Pero vamos un paso a la vez. De a poco, con cambios chiquitos y nuevas rutinas. Con frases motivacionales y mantras. Con un poco de meditación y ejercicio. Cuidándome un poquito y agradeciéndome por permitirme cambiar, por permitirme estar bien y no mal. Perdonándome por los errores del ayer y los de hoy.
No importa si no corremos en marzo, lo importante es pararse, respirar, caminar y no detenerse.
Nos leemos

