¡Por fin tengo mi ordenador de vuelta! Y eso me hace un poquito feliz.
Ésta es mi segunda semana cursando y debo decir que me siento bastante bien. Tengo una especie de grupo y aunque me costó muchísimo los primeros días estoy socializando con mis compañeros. Y lo mejor de todo, me permite salir de mi mente durante gran parte del día.
Sin embargo, al comienzo me sentía super mal, incómoda, me sentía extraña en mi propio cuerpo pero no solo por "los kilos de más" o lo que sea, era como que mi cuerpo estaba ahí mientras mi mente divagaba y sólo me limitaba a sonreír.
Ahora estoy tratando de controlar eso, pero para eso debo tranquilizarme a mí misma. Noté que ésto comenzó a suceder en enero cuando me reuní con una de mis mejores amigas y mientras ella hablaba y hablaba sobre su vida yo solo sonreía. En mi mente quería escupir todos mis problemas pero sabía que eran sólo míos y que a nadie le importa realmente.
Con mis amigas casi no hablo aunque la semana pasada las vi y hasta regresé a casa con Cande, pero de todas formas el trato no es el mismo. Tengo una pared de diez metros de ancho ante ella.
Lo único que importa es mi bienestar, debo cuidar de mis emociones aunque no pueda cuidar de la misma forma a mi cuerpo.
Ahora me voy a pasar por sus blogs y desde luego voy a escribir más seguido.
Nos leemos.