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jueves, 9 de febrero de 2017

Fría

Ésa mañana amaneció fría al igual que su cuerpo y las hojas de los árboles danzaban junto a un viento que se sentía quieto, como el tiempo.

Ésa mañana recibí una noticia difícil de digerir. Aún recuerdo el punzante dolor en mi pecho y luego el dolor de mis manos por mantener los puños cerrados, en señal de bronca, por tanto tiempo. Pero nada se comparaba con el vacío existencial que sentí a continuación. Sólo al recordarlo siento escalofríos.

Ella siempre se veía feliz y nunca estaba sola. Recuerdo que al observarla siempre tenía a su alrededor un mar de gente y una sonrisa que iluminaba su demacrado rostro. Era hermosa ante mis ojos y ante todos, excepto ella. 
Siempre noté que su timidez se debía a sus inseguridades. Y cómo olvidar aquella noche en la que estaba tan tensa luego de un pequeño desliz en una noche de fiesta. 
Recuerdo que la tomé entre mis brazos, hice que me mirara a los ojos y le susurre que no importaba lo que la gente pensara de ella. Su mirada era inocente y triste como la de una niña pequeña. Besé su frente, y fue lo más íntimo que tuvimos ella y yo.

Hoy miro sus fotos y sigo apreciando esa mirada llena de tristeza e infelicidad. Porque aunque en todas sale sonriendo, muy en el fondo se nota que el brillo de sus ojos cargan pura miseria. Desearía poder haberlo visto antes, quizás ahora estaría aquí.

Hace dos años que yace en un cementerio, frío, como ésa mañana. Ella dejó este mundo por voluntad propia. Se rasgó ambas muñecas y se dejó desangrar hasta que su corazón se detuvo para siempre.

La chica que me quitó el sueño tantas noches por su encanto se había quitado la vida. Y cuando acaricié por última vez sus manos, estaban frías, como la noche en que la conocí, esa misma noche que me jure a mí mismo amarla para siempre.

Hazel

jueves, 25 de agosto de 2016

Tempestad


Mi depresión es como una temerosa tormenta. El cielo posee una espesa neblina que cubre cada parte de mi cuerpo y no me permite visualizar ni siquiera mis manos. Es grisácea, oscura y húmeda. Siempre está presente la lluvia, que rara vez es calma, casi siempre se asemeja a un huracán. Lleva todo lo que encuentra a su paso, no le interesa quién esté al frente. Puede destrozar con toda su fuerza a cualquiera. Luego de unas horas se supone que debería terminar como lo haría la tristeza de una persona normal, pero no es mi caso. Mi tormenta puede durar días, semanas y hasta meses. Luego mis días pueden recubrirse de días soleados cuando estoy rodeada de buenas personas que engañan al tiempo. Pero luego se ven nuevamente opacados por la oscuridad y la frialdad del huracán. Me es imposible escapar de ella porque siempre regresa sin importarle nada. Puede que el pronóstico muestre un horizonte despejado, pero por dentro siempre llueve. Éste es uno de mis mejores talentos, el de cubrir la tempestad con un simple paraguas, que es mi sonrisa. Es como el piloto que llevas cuando llueve torrencialmente y te salva de empapar tu vestimenta, es la máscara que te salva de dar explicaciones cuando ni siquiera las tienes. Porque yo sé que mi vida es buena, sé que puede ser peor, sé que puedo sacarme de ésta situación pero no es tan fácil, no siempre se puede y yo definitivamente no soy lo suficientemente fuerte. Es que es increíblemente cómodo quedarse en medio de la lluvia antes que entrar a refugiarse. Uno no siempre busca ayuda por temor, por orgullo o simplemente porque crees que no es tan terrible como aparenta. Pero hay días en los que el agua de la lluvia te llega hasta el cuello y a veces hasta la frente y ya no se puede respirar. Aquí los problemas se ven irreversibles, comienzan los ataques de pánico o peor, los te ignoro para siempre y los intentos no tan fallidos. Suena cruel el irse para siempre y por decisión propia, pero sólo si se lo ve desde el lado de los que quedan aquí. No, no es egoísta, ni estúpido, es humano. Pero uno sólo ve lo que quiere ver y cree lo que quiere creer. Es por eso que todos creen que soy perfecta y que mi vida también lo es. Más de una vez escuche halagos hacia mi persona y mis habilidades, ni una vez me los creí. Las personas ven lo que quieres mostrar, nadie se molesta por ver más allá de lo obvio, nadie me mira a los ojos cuando me preguntan si estoy bien, nadie presta atención al tono de mi voz cuando tiembla, nadie ve los cortes sobre mi piel, y nadie ve las quemaduras que ocultan mis accidentes. Nadie presta atención a los “no me dejes sola” o a los “no quiero ir a casa” seguidos por mi risita, en realidad debí haber dicho “tengo miedo lo que pueda llegar a hacer si estoy sola con mis pensamientos”; pero ni aun así me habrían seguido. Todos somos egoístas, hasta yo. Si bien me considero una persona que pone a los otros siempre antes que a mí, aun así varias veces he puesto a mi depresión por sobre todo. Y me arrepiento demasiado. Porque me ha quitado muchísimo tiempo y mucha vida, me ha quitado todos mis años de adolescencia y ahora de juventud. Me ha quitado oportunidades que sé muy bien que jamás regresarán, pero me lo he complicado todo yo solita. Por eso no culpo a nadie, soy la única responsable de mi propio crimen. Porque cada día me debilito más y más, no sé hasta cuando podré seguir respirando bajo este huracán de tristeza.

Nos leemos.

jueves, 28 de enero de 2016

Depresiva hasta la tumba

El mes está terminando y lo malgaste terriblemente. Me escondí del mundo entre cuatro paredes y una oscuridad permanente. Rodeada de pensamientos tóxicos y sumida en una depresión que parece no terminar jamás. 
Sin embargo aunque por momentos las horas me parezcan días, al final del día me doy cuenta de que los días pasan, que la vida no se detiene por nadie y es todo una mentira porque los días se me esfuman de las manos y no hago nada con eso. Cuando hablo con alguien (sólo hablé con tres personas en lo que va del mes) y me preguntan ¿que haces? la respuesta más sincera y nata es "nada". No hago nada porque no me nace hacerlo. Sólo deje mi cueva-casa para ir a ver a mi abuela a su casa porque estaba sola y debía ir, luego llegué a moverme un poco más hasta el hospital porque la semana pasada mi abuela tuvo que ser internada y yo la cuidé unas horas durante esos días. No me molesta en lo más mínimo, me encanta sentirme útil en algo y sobre todo acompañarla porque está anciana, se ve sola y creo que de a poco se sumerge en una depresión como yo. Lo sé porque lo veo y duele.
Son muchas cosas las que me mantienen así, aislada, muchos pensamientos y mucha mierda en mi cabeza que me tiene como estoy. 
Tema facultad, la pelea con mis amigas, me veo sola. Noté que en poco tiempo mucha gente se alejó de mi. Quizás si antes me sentía mal hacia planes con Cande y nos juntábamos en un bar y mientras yo luchaba con terminar mi licuado teníamos una charla de amigas, o sino salíamos un finde en el que yo me emborrachaba como la mejor y me divertía un rato. O si tenía un día pésimo en la facultad llamaba a Beita y con su dosis mágica de palabras lograba calmar mi llanto y hacerme creer que alguien si me quiere. O sino hablaba por horas en wsp con Lulu (mi amiga mia desde hace varios años) mientras nos mandábamos audios y fotos de los ridículos con los que convivíamos a diario, burlándonos de todos y creyéndonos superiores al resto. Y si una noche estaba sola y quería hacer algo simplemente organizaba con diablo, ese grupo de amigas y Elias (otro amigo del que me distancie) y hacíamos algo; o podría llamar a Alex (otro amigo del que me distancie) para que me pase a buscar en su auto, mientras ponemos música y me olvido un poquito del mundo hasta que sea hora de volver. Y la lista sigue, tengo a otras personas en mente de las que podría seguir dándoles ejemplos hasta el infinito.
La cuestión acá es que ninguna de esas personas sigue estando en mi vida. A algunos alejé, de otros me alejé con pocos motivos, con otros está todo más que mal y creo que no volverán a estar presentes en mi vida. Por un momento creí que es una forma de "despedida" ya que quizás mi macabra mente planea matarme dentro de poco, y así, alejándome dejo menos damnificados. Pero no es eso, no quiero matarme, quiero que me maten. No quiero cargar con la culpa, quiero irme como vine, sin manchas en mi nombre, que la gente crea que fui buena hasta el final mientras se engañan en sus propias creencias. Pero nada me convence.
Tengo tan poca motivación para todo que maldigo hasta cada bocanada de aire que dejo llegar a mis pulmones, me cuesta despertar y saber que me tengo que levantar y fingir hacer algo en casa para no alarmar a nadie. Fingir que tengo planes que luego cancelo para que crean que está todo más que bien. Pero en el fondo me muero.
Alguna vez escuché por ahí que la depresión es como un cáncer. Suena tonto y hasta descarado, pero en una mínima parte quizás se parecen. 
Es como que se me pudre la cabeza. 
Sólo me la paso en la compu leyendo sitios llenos de boludeces, revistas online, por ahí una que otra peli, y lo demás stalkeo masivo en redes sociales viendo como todos tienen una vida y yo no. Hoy por ejemplo se juntaron diablo y ese grupo de mis amigas más otra amiga de la secundaria que no veo hace mil años, el pie de las fotos decía "Reencuentro con las chiquis" "Cómo amo a estas loquitas" "#reencuentro #adorarlas #charlas #recordar #nostalgia". Suena patético y grasa porque lo es, pero no deja de hacerme sentir una mierda celosa e insignificante en este universo lleno de gente que te hace mal y que sabes que te hace mal pero aún así querés ser parte de algo y no estar encerrada ahogada entre pensamientos de mierda. Luego, mi otro grupo de amigas, contaban en un grupo de chat que hicieron planes con Cande para salir el jueves (o sea esta tarde/noche) y ni me mencionaron. Probablemente más adelante alguna me pregunte como última opción o quizás ni lo hagan, pero si lo hacen no voy a ir. La última vez que me junte con ella me sentí super incómoda y aunque muero por subir fotos diciendo #amigas #tonight #partyhard para que la vean todos los malnacidos que me desean muerta, no vale la pena pasarla con ella si me hace sentir mal. Demasiada falsedad le demuestro a mis viejos levantándome todos los días de mi lecho de muerte como para ir a fingir cuatro horas más con una pelotuda. No.
Así que el único plan que tengo para mañana es despertarme preferentemente antes del mediodía, pegarme una ducha tibia, desayunar un café fuerte, dirigirme a mi habitación y hacer el máximo y sobrehumano esfuerzo por estudiar algo. Al menos sacaré los libros para tenerlos a la vista y que me de culpa cada vez que quiero volver a la cama. Lo único que hago todo el día es ponerme en posición fetal en mi cama a ver vídeos de youtube. Patética quién, yo. Y pongo llave a la puerta porque me doy pena a mi misma, no quiero que nadie me vea así de miserable.

Siempre que comienzo a escribir planeo hacerlo de una forma y comienzo bien hasta que me enojo de algo o recuerdo porque odio al mundo y me saco. Comienzo tranqui y termino super enojada.
En fin, son las tres de la mañana y aunque no quiera ni pueda debo dormir. 
Me encanta leer comentarios de gente nueva, gracias por estar.
Nos leemos.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Forever suicida

A lo largo de mi vida he escrito dos cartas suicidas y he puesto fecha para acabar con todo tres veces, las otras fueron sólo días malos en los que mi cobardía me quito el poder de hacerlo en ese instante.
18/04/2013
10/06/2014
14/02/2015
No estoy totalmente segura de la segunda fecha, pero se que luego la pospuse para diciembre y lo evite de nuevo. Es como una rutina de todos los años, pongo fecha y luego la muevo, digo no... y que pasa si? O sino pasa algo totalmente inesperado en mi vida que me da un gramo de esperanza y sigo. Pero todo es en vano porque se ese día llegará, no sé si será mañana, este año o el próximo; pero se que me va a ganar. Lo sé, así como se que esta noche llorare en la comodidad y penumbras de mi habitación mientras ignoro al mundo que me ignora. 
Esas fechas las acorde con una amiga, macabro lo sé. Eran como una especie de pactos suicidas, pero yo no quería (ni quiero) que mi amiga lo haga. A Beita la conocí mediante mi viejo blog y realmente les digo, es mi alma gemela. A veces las almas gemelas no son necesariamente el amor de tu vida, la mía es mi mejor amiga, mi hermana. Creo que también esa fue una de las razones que me frenaron, no quiero llevarme a nadie conmigo. Si bien es un acuerdo de ambas, pero igual.

Pero realmente siento que sucederá. Lo he imaginado infinitas veces en mi cabeza. Las formas en las que lo haría. Quien debe encontrarme y cómo. 
(Mientras escribía esto entraron mis padres a mi habitación) Ellos también me detienen para hacerlo. Me han dado todo, me aman incondicionalmente, vivo bien y nunca me ha faltado nada. No sé quien es el culpable de la inmundicia de mi mente, pero no se trata de señalar culpables, de última la única culpable soy yo misma. 
Sé que no lo soportarían, los mataría. Mi padre entraría en depresión y quizás hasta me siga, mi madre renunciaría a su trabajo quizás para vigilar más de cerca a mi hermano menor, quién también entraría en depresión y quizás tendrá problemas de adicciones.
O quizás sus vidas son menos complicadas, quizás hasta son felices con mi ausencia. 
Sin embargo nunca lo sabré.

A mis amigas no les importaría mucho, me llorarán por unos meses y publicarían sus fotos junto a mi en estado de ebriedad en facebook con alguna cursi canción y/o frase que sacaron de google. Recordarán el aniversario de mi muerte, y el de los siguientes dos años y eso es todo. Nada más. 

Mis demás familiares harán responsables a mis padres por mi terrible acto y evitarían la noticia a mi abuela por un largo tiempo. 

Mis perros me extrañarán, el mayor (con el que me he criado) me buscará por cada rincón de la casa sin encontrar rastros de mi paradero. Y los otros dos harán lo mismo hasta que se olviden, claro, son animales. Aunque para mi lo son todo. Mi gata hará lo mismo, entraría a mi habitación llamándome pero no responderé. 


No eliminaría mis redes sociales, porque quiero que queden rastros de mi existencia aunque sea en una horrenda foto en la que me etiquetaron. Quiero que todos se pregunten por qué. No quiero que se sientan culpables o angustiados, sólo quiero que intenten pensar en mí, en cómo me sentía. 
No quiero que me vean cómo una cobarde que no supo afrontar su vida, quiero que me reconozcan como una persona que lucho toda su vida con una tristeza de mierda que con los años sólo creció hasta devorarme por completo, hasta matarme. 
Quiero que sepan lo mucho que me costó ocultar mis días malos y los pésimos. Quiero que sepan que cuando me tarde en llegar a la reunión o a clases, no fue a propósito sino porque estaba llorando mientras me alistaba, que fue porque vomité y no me sentía bien para asistir pero que sin embargo lo hice, que fue porque me corté con tanta bronca que no podía detener la hemorragia y debí cambiarme el atuendo porque lo manche con sangre. 
Me gustaría que me recuerden con mi amplia y falsa sonrisa, con mis bromas y sarcasmo, con el buen humor y la simpatía que nunca existió, era falsa pero quiero que recuerden eso. 
Quiero que recuerden cuando les di palabras de aliento que ni yo podía darme a mi misma, que siempre recuerden mis consejos, que recuerden que mientras yo los consolaba yo me moría. 
Así es mi amor por la gente que está en mi vida, duele pero está. 
Sé que suelo ser fría pero siento más que nada y el suicidio es la fiel prueba de eso. Hay personas que simplemente sienten demasiado y que no están hechas para este mundo. 

Para muchos será una sorpresa, para otros será un "sabía que iba a hacerlo". Porque aunque a veces puedo ser la mejor actriz o la mejor falsa ocultando como me siento, otras veces estoy tan cansada que me importa una mierda. Hay veces en las que no me importa si me ven con ojeras y me juzgan porque no les dirigí la palabra, o si no me ven comer, o si me quedo en cama un mes porque simplemente no me siento ni mínimamente bien. 
Pero sé que pasara, no sé cuando pero lo espero un tanto ansiosa. El próximo año es peligroso porque se que pasarán cosas que me harán sentir miserable y de acá a exactamente un año se que debería temer a mis propios actos. Por ende es mi responsabilidad, y está entre mis metas, intentar mantenerme viva un poco más. Debo encontrar la esperanza en algún lado.
Aunque también se que en cuanto más rápido lo haga, heriré a menos gente. Pero veremos.
Sé que hoy no, ni mañana, pero en un futuro sí.


Nos leemos.

miércoles, 1 de julio de 2015

Crazy bitch

Tuve un ataque el lunes. Y me he dado cuenta de que no quiero morir pero todo me obliga a eso. Me corte la pierna y el brazo, pero si les soy sincera no quería parar. Quería terminar con todo definitivamente. Me dí cuenta de que nadie me necesita, nadie me habla, nadie me quiere. 
Finalmente entre a una pagina llamada 7 cups of tea, a la que ya he entrado durante ataques previos y un extraño me calmó un poco. 
Pero no lo hice porque conscientemente no quiero suicidarme, pero inconscientemente si quiero hacerlo.


Mi amiga, que está a punto de recibirse de psicóloga, leyendo un poco mis cortes me dijo que ya no es ira sino profundo dolor lo que siento. Y es verdad, estoy dolida y destrozada por dentro. 
Hoy voy a tener una especie de terapia con ella, por teléfono o algo así. Creo que lo voy a tomar como un simulacro de terapia, hasta que finalmente me arme de valor para ir a un verdadero profesional. No se como me siento al respecto, pero probaremos. Suena como un juego.

Por otro lado mi madre cree que soy lesbiana. Y no se como me siento al respecto. Nunca traje a un chico a casa porque respeto a mis padres lo suficiente como para no hacerlo, también porque mi padre es sobre-protector y a mi madre nunca le hablo de nadie porque nunca tuvimos ese vinculo de madre e hija/mejores amigas que se ven en las películas. Pero debo decir que me ha dejado dudando, no sobre mi sexualidad porque la tengo bastante clara, sino sobre la de una de mis amigas. 
Lo que me dijo mi madre fue más o menos así: "Claire, tu amiga A no tiene novio? Porque tiene pinta de lesbiana, nunca se maquilla y se viste como hombre, no sé es como rara." Y es verdad, lo peor de todo es que si me he dado cuenta antes pero lo consulte con otras amigas y me dijeron que no. Yo me quede callada, en parte pensando porque hemos viajado juntas y salido a varios lugares solas, y hace un rato husmeando en sus redes sociales, ahora que estamos disgustadas porque tuvimos una mini pelea entre nuestras amigas, he visto que extraña a una tal "ella". Y me asusta un poco. Porque quizás  si ella es realmente gay, ha malinterpretado nuestra amistad todo este tiempo. Y quizás no solo ella, hasta mi madre vio algo raro. ¿Será así? Como si mi vida no tuviera suficiente  drama... 

En fin, ayer vinieron unas amigas a ver el partido a casa y la pase muy bien. Eso sí, comimos como cerdas pero necesitaba estar con gente y divertirme un poco. Quisiera tener más días así, estoy harta de estar sola con mis pensamientos.


Nos leemos.