Estoy deprimida, sola, angustiada, tengo miles de problemas (reales y no tanto), pero siempre está ese alguien en mi mente. Ese alguien que no tiene nada que hacer allí, debería de haber tomado todos sus recuerdos borrosos e irse a la mierda, pero no, sigue ahí.
Sé que las personas con ed (tca como le dicen muchas) tienen tendencia a obsesionarse y tener relaciones de este tipo con la gente. Pero que mierda, parezco desquiciada.
Y lo peor de todo es que no puedo conocer a nadie más porque tengo un mambo mental increíble. No me veo linda, no me veo flaca, no me creo inteligente, no me veo interesante para nadie, no me veo normal. Y aunque la gente me lo diga, si yo no me lo creo, para mi directamente no está y no importa cuantas veces me digan lo contrario. Y es terrible porque tengo 21 años y estoy dejando pasar mi puta vida. A veces creo que me estanqué en los no sé, quince años y sigo ahí. Me cuesta mucho trabajo reaccionar y ver que soy una mujer adulta y que debo comportarme como tal. Pero no puedo.
Cada vez que veo a un hombre atractivo no lo miro e intento ignorarlo y rogar que no me hable porque estoy tan nerviosa que sé que cualquier palabra que salga de mi boca va a ser el apocalipsis. Hasta cuando voy por la calle y veo a alguien que parte la tierra y me mira simplemente no puedo mirarlo de vuelta, miro al piso o a ese árbol que justo se ve más interesante que ese alguien. Pero si me habla alguien que no me gusta podemos tener una charla de diez horas hasta que intenta algo y lo mando a la mierda, lo mismo si uno horrendo me mira en la calle o me dice algo, lo miro y lo sobro si querés, pero el tema es con la gente que me gusta o me parece linda. Raro.
El otro día fui a un bar y hay un par de mozos que son divinos, uno de ellos nos atendió y yo no podía ni hacer contacto visual, sin mencionar que las palabras no salían de mi boca y cada vez que se acercaba a la mesa yo dejaba de hablar o hablaba despacio jajaja, me odio tanto. Luego intentamos sacarnos selfies con las amigas que había ido y el chico se acerca y nos dice si quería que él nos saque la foto, PARA QUÉ!!!! me puse super incomoda, roja, y encima estaba el que nos atendió y el otro mozo que es mucho más lindo. Así que ahí estaba ignorando a estos dos bombonazos, porque aparentemente no puedo hacer otra cosa.
El tema es que me veo inferior a todos y sobre todo cuando veo a alguien lindo, al toque pienso que yo soy horrenda y que nunca se fijarían en mi. Y comienzo a pensar las opciones de por qué me hablan, quizás está haciendo una apuesta con los amigos, quizás se aburrió y yo fui la primera que se le cruzó, etc, etc. Mi mente vuela cuando me hago bullying a mi misma.
Y la gente se lleva una mala imagen de mí, piensan que soy agrandada o que los voy a rechazar, y al contrario, soy todo lo opuesto, soy como un chihuahua que le teme al mundo y a la gente linda.
Y no se imaginan a los tremendos chicos que rechacé por mis inseguridades, hoy cada vez que veo a uno de esos me quiero morir. Lo más gracioso es que ese alguien que esta en mi mente todo el tiempo, ese ghost del que escribo todo el tiempo, lo rechacé varias veces, muchas, muchísimas. Pero es especial porque me hizo temblar como ningún otro invierno y lo sigue haciendo. Cada vez que lo veo me muero. Y no entiendo por qué me sigue buscando y yo por qué lo sigo rechazando, porque sé que inconscientemente lo sigo rechazando. Ahora sólo quiero que me hable para que charlemos durante unos días y luego desaparezcamos los dos, o encontrármelo en un boliche y tocarlo toda la noche again arggg... Pero yo simplemente no puedo hablarle porque me ganan los nervios y la inseguridad y los demonios de "soy la peor del mundo". Y sé que él también es tímido y que le cuesta hablarme, pero también sé que es un divino y que se le tiran todas las chicas, sé que no va a estar por mucho tiempo solo porque algún día alguien va a ver todas las cosas que yo veo en él y no va a ser una boluda tímida como yo, no va a ser una anoréxica depresiva que pasa sus días encerrada mirando el techo odiándose hasta el infinito.
Aparte a nadie le gusta el rechazo, todos se alejan y se cansan. Nadie quiere estar con una chica sin autoestima que tiene cortes en las piernas y el estomago vacío. A nadie le gusta la gente que llora, que tiene autodestrucción en las venas o que lleva más días muerta que viva.
De que sirve sonreír si esa sonrisa duele, de que sirve reír si el llanto es lo que me caracteriza, de qué sirve maquillarme y ponerme linda si termino en el piso llorando con la ropa y la cara sucias.
No estoy hecha para nadie, ni para este mundo. Necesito una lobotomia, una sesión de hipnosis o de terapia. Me gusta la última opción pero sé que seria enfrentar varios miedos. El hecho de contar TODO, pero TODO y atenerme a las consecuencias de cambiar mi vida me aterra. Porque seamos sinceros, la tristeza es un lugar reconfortante. La depresión es fría y oscura pero después de un tiempo es hasta tibia y acogedora. Es lo que me caracteriza, es lo que soy. A veces pienso que mis desordenes son lo único que tengo y hasta lo único que me mantiene cuerda, o que me destaca del resto. Pero me siento sola y perdida, más perdida que nunca. Quizás es tiempo de buscar a alguien, de buscar ayuda.
Nos leemos.
PD: Cambie la url del blog jaja, no creo que sea permanente y quizás la modifique luego. Cambio y fuera.