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sábado, 5 de enero de 2019

Eneros grises


Creo que para mí este es el peor mes del año. Le tengo miedo y hasta lo odio por un par de razones. Siempre está la ansiedad de empezar un nuevo año cargado de incertidumbre y desafíos que aún no veo. Pero también éste mes hace ocho años fue el peor de todos cuando murió mi abuelo y hace dos, cuando lo hizo mi perro de trece años. 
Y éste también es duro porque mi padre inicia tratamiento contra el cáncer. Por casi un mes me tengo que encargar de mi casa y el negocio de mis padres porque estarán fuera de la ciudad durante ese tiempo. Sin mencionar que mi hermano está enfermo y estuvo internado esta semana, y me aterra que se ponga peor mientras no estén. 
Por ende, otro mes duro.

Todo esto hace que me deprima mucho. Y la gente no lo entiende, ni antes, ni ahora. 
Para todos es un mes de joda, fiestas, vacaciones, salir de noche, juntarse a tomar, bailar, pileta; y yo no puedo. No puedo porque estoy triste y me aíslo. 
Sólo quiero llorar y no moverme de mi cama, pero tengo cosas que hacer y sonrisas falsas que poner y decir frases que ni yo me las creo pero ante todo ¡positiva! (yeah, right).

Así que aunque a todos les gustó mi entrada anterior llena de buena vibra, la vida no es color de rosa. Es gris, al menos la mía, o mis eneros. 


Espero que ustedes si tengan un buen comienzo de año, las quiero mucho.
Nos leemos.





miércoles, 14 de noviembre de 2018

̶F̶e̶m̶m̶e̶ fatale

Se me hace muy difícil comenzar esta entrada porque me siento tonta hablando sobre esto, pero no podría hablar de esto en otro lado o con alguien más.
Creo que me gusta alguien y lo estoy echando a perder antes de que empiece siquiera algo.
Y esto lo hago siempre, nunca me detengo a razonarlo hasta que es demasiado tarde y me encuentro triste pensando en por qué no avanzó o por qué todo murió antes de que pasara. Pero el problema siempre fui yo.
Siempre encuentro peros, excusas o defectos en x persona y me auto-convenzo de que estoy mejor sola, cuando sabemos muy bien de que no. 
No les doy ni una oportunidad, ni una, porque termino alejándome e ignorando a chicos que realmente quieren algo conmigo. No sé qué, porque nunca dejo que nada pase. Me aterra.
Si es una amistad, bien. Si es algo de una noche y no nos vemos más? Buenísimo, y lo disfruto y la
paso bien. Sobre todo cuando tengo lagunas mentales y solo encuentro recuerdos borrosos, me divierte no saber bien qué pasó o que nos dijimos. Pero nunca doy mi número, siempre invento un novio extranjero o que ando en algo con alguien, cualquier cosa para zafar del interés de alguien. 
Y los días siguientes quizás me arrepiento si el chico me cayó bien o si me gustó, pero no pasa nada porque no puedo hacer nada al respecto. 
Actúo por programación, en piloto automático. Sé lo que debo hacer y cuando. Y no lo cuestiono en el momento. En ese momento soy una femme fatale y actúo como tal porque me creo inalcanzable. Se que nunca voy a ser tuya y aunque pensas que sí, yo se más que vos. 
La noche me da autoestima, o el alcohol mejor dicho. 
Pero de día y con alguien que realmente quiere conocerme fuera de las sábanas, no puedo. Me aterra.
Y no sé que hacer.

¿A alguien más le pasa esto? ¿Consejos? Los necesito.



Nos leemos.

lunes, 25 de junio de 2018

La soledad de siempre




La soledad asfixia, aprieta, lastima.
Te agota, te entumece, te desespera.

Lloras por un nadie, porque no hay nadie.
Sufrís en silencio, porque no tenes a nadie.

Y duele no tener un hombro para llorar,
ni brazos que te sostengan, labios que te sacien,
o el calor de alguien a tu lado.



Que débil sos cuando necesitas amor.







Nos leemos.






martes, 20 de febrero de 2018

Luz en la oscuridad


Ojos cansados de soportar la luz que entra por la ventana,
amanece muy temprano cuando no queres estar.
Las horas pasan lentamente, pero el sol se esconde muy rápido,
la noche amenaza otra vez con hacerme llorar.


Estoy sola cuando no quiero estarlo,
llamo a mi amiga y me dice que debería rendirme.
Me duele, pero no me sorprende,
muchos lo piensan pero nadie lo dice.


Soy la prueba del milagro.
Soy agonía por dentro y sonrisa por fuera.
Soy el "matame" por dentro y el "gracias" por fuera.
Soy tinieblas cuando me dejas sola y pura luz cuando te dejo entrar.

Hazel





Mi entrada de ayer fue demasiado rara, la edite dos veces y termine optando por borrar todo lo que escribí. Era sobre una amiga a la que le importé muy poco, fuimos amigas durante quince años o más y este último tiempo se canso de forrearme y lastimarme hasta que me harté. Me alejé y no volvió a hablarme. Estos meses me di cuenta de que tenía muchas amigas como esa, otra que también consideraba como mi mejor amiga me hirió y me alejé, no me hablo más. 
Y en este poema hablo de otra, es increíble. Ayer le comenté a mi amiga recibida hace poco de psicóloga que estoy bastante deprimida y otros detalles, y me dijo que si seguía así me iba a terminar matando. Así, de una, me lo dijo sin asco. Nunca un consejo, o algo para motivarme, una palabra de aliento, nada. Y yo me quede incontables noches despierta respondiendole cuando ella se sentía mal, cuando veía sombras que le decían cosas, yo estaba ahí al otro lado del teléfono calmando su llanto. No se por qué elijo amistades a las que no les importo, no se por qué todo me tiene que afectar tanto, ni por qué sigo confiando y queriendo a quien me lastima. 

¿Acaso todos somos un poco mierda? ¿Egoístas? O sea, yo se que sí, pero mínimo fingir un poco de empatía por un amigo. No sé.

Gracias por leer.



martes, 6 de febrero de 2018

Otro (te) extraño

Extraño mirar el cielo sin que el sol me lo impida.
Las hojas desteñidas en los arboles,
la cruel brisa de la mañana que me hace sentir menos dormida, menos muerta.
Extraño el aliento blanco que sale de mis labios, 
luego de exhalar un suspiro recordando tu ausencia. 

Extraño mis manos frías y las tuyas ardiendo.
Derretirme con tan solo mirarte y de repente perder el habla.
Porque cuando te tuve se sintió como un sueño del que tuve que despertar.

Extraño ese otoño, esa noche de abril.
Ese encuentro, esos nervios, esa noche llena de alcohol y de recuerdos.


Hazel




Espero no ser la única lonely girl por acá.
Nos leemos.

sábado, 3 de febrero de 2018

Dolores que permanecen


Enero me dio su dosis de días grises. Lloré, tuve ataques, me aislé, me lastimé, grité y volví a llorar. 
Tantos días de hacer de cuenta cómo que "nada pasaba" me cobraron factura. Pero hoy estoy un poco más aliviada, respirando, perdonándome. 
Sigo trepando el pozo en busca de luz, quiero salir pero el camino es largo. Lo bueno es que estoy un poco más cerca que ayer. 

Gracias por sus consejos sobre la psicóloga, creo que le voy a dar una oportunidad porque realmente no quiero volver a cómo estaba antes. Creo que al menos podría ir a una primera consulta y ver cómo es la onda y si realmente me cae bien, seguir. 


Me produce mucha ansiedad cada vez que pienso sobre el tema pero se que es lo mejor que podría hacer por mi. 

Nos leemos.

lunes, 22 de enero de 2018

Baby steps


Enero me viene tratando bien, o al menos yo lo hice.

Me fui una semana de vacaciones con mi familia y pasé mucho tiempo junto a ellos este mes, lo cuál es algo que siempre me hace bien. Porque son las únicas personas que me inspiran genuina confianza.

Comencé el gimnasio. Esto era algo que venía posponiendo desde hace un par de años y aunque recién empiezo espero que sea una relación a largo plazo.

Estoy pasando mucho tiempo con mis compañeros de facultad. Se podría decir que son mis amigos (y actualmente mis únicos amigos lol). Fuimos de roadtrip por un fin de semana, y estoy aceptando planes junto a ellos que en otro momento habría declinado. Les estoy dando una oportunidad porque son buenos y quiero rodearme de gente así. 
En cambio, falté a todas las reuniones con mi grupo de amigas, algunas veces realmente no podía pero muchas otras las rechacé. Ya no siento dolor, pero no tengo ganas de pasar tiempo junto a ellas.

Aún no hice todo lo que me propuse para este mes, pero por lo menos aún tengo unos días más, aka psicólogo. 

Y sé que suena todo muy color de rosa, pero lucho mucho para vencer mis miedos, ir al gimnasio es un gran desafío para mi. Me costó mucho decidirme por ir porque aunque se que mi peso actual es normal, tengo miles de inseguridades y mi cuerpo no me gusta. Y el gimnasio al que voy todos son personas que van desde hace un tiempo y están en forma y eso me da mucha inseguridad. Pero aún así me trago mis miedos y voy porque es lo que quiero para mi vida. Se que mi cuerpo tardará mucho tiempo en transformarse pero debo empezar. También cada día aprendo algo sobre él, por ejemplo, la semana pasada cuando fui a mi segundo día me tocó hacer glúteos y no tenía nada en el estómago. Claramente me descompuse y tuve que parar un rato, y estas son cosas que quiero cambiar. Estoy aprendiendo a cuidarme en todos los sentidos, aunque me cueste. 
Todo es un proceso y estoy dispuesta a hacerlo. 
Lo importante es que por ahora no estoy mal y puedo permitirme salir de mi zona de confort un rato.

Espero que ustedes estén bien y gracias por sus buenos deseos. Las quiero mucho.

Nos leemos.

sábado, 23 de diciembre de 2017

imPERFECTA

Espero no ser la única que espera ansiosa el 2018 para que su vida cambie magicamente por completo. 
Mas de una vez dije que me aterra comenzar un nuevo año porque no sé que va a pasar y lo desconocido me da mucho, pero mucho miedo; y el futuro, obvio. Pero esta vez realmente quiero dar vuelta la página y comenzar de nuevo, una vez más.
Tengo unos cuantos planes, no tanto metas porque me di cuenta de que debo ir un paso a la vez. Y siendo la persona asquerosamente perfeccionista que soy, un error y ya me muero. Así que, despacio.
Pero tengo eventos importantes para enero, uno en especial que me da mucho miedo pero es algo que vengo posponiendo desde hace años. Y se que es lo único que puede hacer mejorar mi vida.
Spoiler alert: Terapia.
Me angustia mucho la idea de dejar entrar a una persona en mis pensamientos, decirle todo de mi vida y como me hace sentir todo. Me avergüenza y también me preocupa como reaccione ante eso. Quizás mienta, quizás desaparezco y no vuelvo más, quizás me da miedo contar cosas muy fuertes porque no quiero que me consideren una amenaza para mi misma, quizás comienzo a actuar normal como siempre lo hago y dejo pasar la oportunidad de mejorar mi calidad de vida.
Pero lo que más miedo me da de todo esto es que no tenga efecto en mi, que me decepcione, que no me guste, que no me sienta cómoda... porque realmente es mi última esperanza. 

Se que muchas veces hable sobre ir a terapia y nunca lo hice, y fue por todos estos miedos que detallé y millones de otros más. Pero no me gusta la dirección que está tomando mi vida y ya no puedo cambiar, ya no puedo fingir que esta todo bien cuando esta todo pésimo. Ya no me sale, cada vez estoy peor y no soy la única que lo está notando. 
Así que es algo que debo hacer, como si mi vida dependiera de eso. Y lo haré, todavía no sé muy bien como lo haré, pero me voy a exigir (como siempre lo hice) pero esta vez por una buena causa. 
De todas formas, aún no estoy lista para romperle la burbuja de fantasía a mis padres. Creo que no les diré por ahora. Comenzaré haciendo las cosas sola, quizás se lo diga a mi padre, pero no estoy lista para confrontar a mi mamá. 
Aunque lamentablemente, hace un par de noches mi madre me encontró en medio de un ataque de pánico. Traté de manejarlo como pude pero mi llanto era incontrolable, estaba en plena crisis. Lo bueno es que ella solo me abrazó y me dijo que todo estará bien (luego le dije que se fuera porque me sentía como una pelotuda por ser tan débil, tan vulnerable, tan estúpida). Una hora después cuando estaba más calmada me llevó un té hasta mi habitación y me sentí mejor. 
Hay cosas que aún no puedo enfrentar, y una de ellas es mi madre. Es perfecta y quiere que yo también lo sea, pero no puedo. Yo también quiero serlo, pero no puedo. 

Buscando la perfección me olvide de mí, olvide que yo no soy perfecta. 



Gracias por leer.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Lonely child

Este año mi soledad piso fuerte y sentí que me falló todo el mundo. Y yo sola me abracé y seguí adelante. Pero esto me ayudo a crecer y dejar de confiar mi felicidad en otros. 
Soy mi mejor amiga y aunque a veces no me trato del todo bien, trato de cuidarme lo más que puedo.
Sin embargo, siempre estuve sola en mi mundo.


Crecí sola. Durante mi niñez estuve rodeada por adultos, cada uno tenía su rol específico en la casa o en las fiestas familiares, y yo siempre me las arreglaba para entretenerme sola. Solo recuerdo a una prima que era un par de años mayor (digo era no porque esté muerta; sino porque esta ausente en mi vida hoy, debido a un conflicto de hace unos años).  
Pero me recuerdo durante las mañanas y siestas jugando sola en el patio, tenía una baúl enorme lleno de juguetes que me entretenía durante horas. También me gustaba cuando me ponían una mini silla y  una mesa repleta de crayones y lápices de diferentes colores y solía pintar bajo el suave sol que traspasaba las hojas de la viña. 
No molestaba a nadie, era feliz en mi mundo solita. Igual siempre quise tener un hermano, el tema es que cuando finalmente llego yo ya no era tan pequeña. Por ende crecí así, solitaria.
Cuando llegue a la adolescencia también me la pasaba sola en mi habitación. Descubrí el poder del Internet y no tuve retorno. Y a los dieciséis abrí mi primer blog (mejor conocido como el lugar para los solitarios incomprendidos, según yo).
Hoy tengo veintitrés y sigo prefiriendo mi soledad. Solo que ahora viene acompañada con una depresión que cada vez cobra más fuerza. Pero no la paso tan mal sola tampoco. Puedo disfrutarla.
Aunque cuando tengo la mente muy tóxica, necesito al menos descargarme escribiendo. 


Y es por eso que escribo con tanta carga emocional, como quejándome de todo. En realidad soy una agradecida de la vida, me considero una persona fuerte y de corazón bueno. Esta es mi forma de descargo porque a mis amigos de la vida real, a los que puedo mirar a los ojos no les cuento nada sobre mí. Y es probable que la razón por la cual soy tan reemplazable e irrelevante para la gente,  como me lo dijeron en un comentario hace unas entradas atrás. 
Pero me cuesta mucho confiar y abrirme ante alguien. No me gusta sentirme vulnerable y mis emociones lo son. Otra razón por la cual me cuesta tanto tomar la decisión de optar por terapia.
Suelo actuar falsa porque las personas me fallaron siempre y no puedo confiar en alguien que planea clavarme un puñal en la espalda. Sueno paranoica, pero lo soy. No me sale eso de confiar plenamente en las personas y prefiero guardármelo todo para luego volcar todo en estás páginas para que alguien lo lea, se identifique y me haga sentir menos sola, menos loca.


Medio rara esta entrada, pero quería actualizar. 
Como verán vengo muy mal con tema amistades, siento que me quede sin amigos, en parte por el temita que mencioné arriba. Quizás en otra entrada relate un poco sobre lo que paso estos últimos meses con respecto a mis "amigas". Igual es medio largo y desde mi punto de vista de drama queen, así que por eso aún no lo conté. 
Espero que pasen los últimos días de este año mejor de lo que esperan y que sonrían mucho.



Gracias por leer.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Respiro y perdón

Cae la lluvia y mi rostro se ilumina.
Nos imagino tomados de la mano, 
corriendo y saltando sobre charcos de agua.
Me pregunto si piensas en mi.


Hoy mis ojos se ven grises, como mi vida.
Pero el olor a lluvia me hace sentir viva,
y después de tantos días de melancolía,
me trae paz.


Otra semana de mi vida como ermitaña, pero por lo menos es diciembre y falta poco para que termine esta etapa. 
Hoy me puse a pensar en los posibles proyectos que tengo en mente para el próximo año. Me di cuenta de que este año perdido no tiene que ser en vano. Y si, quizás necesitaba un respiro.
Cansa demasiado pretender ser normal cuando tenes una mente no sana. 
Así que me perdono. Me perdono por no haber cumplido con mis expectativas. 
Pero era muy obvio, iba demasiado rápido pretendiendo que nada pasaba y choqué. Me hice mierda, pero me estoy levantando. De a poco, levanto mis piezas rotas, me arreglo solita y sigo. 
No necesito cumplir con las expectativas de nadie. Sólo yo se mis esfuerzos, mis dolores, mis miedos, mi viaje. No me voy a comparar con nadie, porque nadie es como yo. Todos tenemos nuestros tiempos y éste definitivamente no fue mi año. Lo padecí y aún no termina. Pero voy a estar bien. Se me cerraron varias puertas, pero sé que se abrirán mejores, y repito, voy a estar bien. Siempre me recupero, a veces sólo por un tiempo hasta que caigo de nuevo, pero me tengo a mi misma para ayudarme. Soy muy fuerte aunque no lo parezca y aunque no me lo crea. Desde chiquita aprendí a ser yo contra el mundo, así que lo haré una vez más.

Al parecer la lluvia me hizo bien, y ustedes también. Sus comentarios me ayudan mucho. Mil gracias.
Nos leemos.



lunes, 13 de noviembre de 2017

Perfecta nunca

Hasta hace un año era "perfecta". Al menos eso me decían y sé muy bien por qué lo hacían. Cuando sos astuto, tenes el control y las riendas de tu vida, mostrás solo y exactamente lo que querés mostrar, ni más ni menos. Y así logré engañar a todos, con mi apariencia impecable, mi delgadez "natural" pero nunca extrema, mi rostro siempre maquillado, mi deslumbrante simpatía y mis habilidades académicas.
Pero este año todo esto cambió.
Dejé de ir a la facultad, subí de peso, no salgo nunca de casa y si lo hago no uso maquillaje, la ropa me queda mal... ya nadie se refiere a mi como """perfecta""".
Oh la perfección. Nunca pude verme como los demás me veían, JAMÁS. Entonces, ¿de qué mierda me servían esos comentarios vacíos, si jamás me los creí? 

Creo que de alguna forma me siento aún más miserable si nadie me hace cumplidos, suena asqueroso, pero nunca tuve autoestima y los días parecían menos grises cuando alguien me decía algo lindo. 
Es muy triste no saber que sos linda, que sos inteligente, que sos fuerte, que sos amada (cualidades que para mi las tienen todas las mujeres que conozco). Porque para vos sos sólo un desperdicio de espacio, una maquina de decepcionar y rechazar afecto, un ser que no merece amor.



El camino hacia el amor propio es larguísimo, casi interminable. 





Nos leemos.


lunes, 30 de octubre de 2017

Otro día menos

Me levanto cada mañana con la esperanza de que será mejor y con el miedo de que no.
Desayuno el café mas negro que te puedas imaginar, rogando que me de las energías suficientes como para no regresar a la cama.
La música me calma y me invita a mirar los días de un modo menos trágico.
Cierro y aparto los libros, los alejo de mi vista y hago de cuenta que no están ahí. Hoy no, me digo. Tampoco mañana, no quiero lidiar con esto.
El ocio me abruma pero no quiero salir de casa. No quiero responder mensajes. No quiero ver a nadie.
Llega el mediodía y no quiero comer, pero lo hago de todos modos para engañar el estómago y a mi misma.
Si tomo una siesta quizás mi cabeza deje de hacer un ruido un rato. No, mejor no. Tampoco quiero ejercitar. Prefiero ver una película de cualquier cosa. ¿O quizás salir de casa?
Las horas pasaron y estoy sola de nuevo.
Hoy vi a mis amigos y estaba ausente en mi propio cuerpo. Sonreí un par de veces cuando sus miradas mostraban asombro y desconcierto por mi comportamiento. Sobreviví.
Es hora de una ducha larga para matar las horas de la noche y luego un té que me calentará el alma, mejor que un abrazo que no tendré.
Apago el celular porque no quiero responder ni saber de nadie.
Me aíslo, me aparto, me voy.

Otro día más, otro dia menos.



Nos leemos.

lunes, 16 de octubre de 2017

Dolor de rutina

Corro y me cuesta respirar,
deliro y no veo nada.
Caigo entre tus brazos y me empujas,
te alejas, porque sabes que no soy nada.

Como y no me lleno,
lloro y no sano.
Me lastimo pero solo me duele el alma.

Solo camino sin rumbo,
sin vos.
Porque nací para estar sola,
porque nací y me olvide de vivir.


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Quiero agradecer a las hermosas personitas que me saludaron en la entrada anterior❤❤❤
Nos leemos.

sábado, 14 de octubre de 2017

Mi mejor versión

¡Feliz cumpleaños Hazel!
Hace 23 años llegaste a este mundo imperfecto, demasiado impuro para tu corazón, un mundo violento y tenebroso pero con sus tonalidades grises con destellos.
Viniste con una mochila enorme de expectativas, de sueños y fantasías que no te dan paz.
¿Quién dijo que tenes que estar recibida a esta edad? ¿Y qué si no tenes un novio para un rato? ¿Y qué si no laburas todavía?
La vida es simple, pero tu cabecita nunca para y siempre estará llena de los "y qué pasaría si..."
Sos tan delicada y dulce, pero tenes un lado oscuro y frío, algo llamado depresión. Hoy ella te hará sentir estúpida, te dirá que salís mal en esa foto que subió tu amiga, que en realidad no son tus amigas y solo están con vos porque se conocen desde hace un tiempo y no queda otra, que él no te habló porque ya no le importas. Y si, hay cosas que son ciertas, ¿pero qué tiene? 
Vos sos especial.
Sos amada y sos buena. Nadie más es como vos. Y dichoso aquel que sepa apreciarte completamente.

Felices 23 años querida Hazel, prometo cuidarte mejor.


Con amor, tu mejor versión.



Lamento mucho todos estos meses de ausencia, pero estuve en mi peor momento. Este año fue desastroso para mí, no se imaginan.
Pero de a poco me levanto y acá arriba les dejo una carta que me escribí anoche cuando me sentí tan sola, hasta que me di cuenta de que me tenía a mi misma.

De ahora en más me verán más seguido por acá ya que ahora al fin tengo el ordenador conmigo, así que estaremos en contacto.
Muchas gracias.

Nos leemos.

domingo, 11 de junio de 2017

Incertidumbre

¿Qué hacer cuando te sentís mal en todos los aspectos de tu vida, pero necesitas estar bien?
Puedo mentirle al mundo pero no a mi misma. Puedo arruinar relaciones pero no quiero traicionar mi confianza. Quiero ser sin abandonar parte de mi, la parte rota.

Tengo miedo de lo que se viene.


Nos leemos.

martes, 6 de junio de 2017

Perdida

Me encantaría escribir una entrada optimista pero creo que hoy no será.

Estoy mal de nuevo. Paso mis días aislada, en mi casa, ya dejé una materia y no puedo estudiar. Odio no poder funcionar como una persona normal y lo peor es que no tengo otra excusa, más que mi depresión en  modo hardcore.
Estoy volviendo a mis malos hábitos, estoy perdiendo y arruinando relaciones (como siempre, dirán) como si fuera lo único en lo que soy buena.
Lo peor de esto es que no sé muy bien como levantarme de nuevo. Le veo muy poco sentido a todo, incluyéndome. Todo lo que hago me sale mal, todo lo que planeo no sale como quiero. Es como que todo lo que avance durante estos años fue borrado completamente.
Soy como la Hazel que estaba en la secundaria llena de inseguridades, solo que ahora mis problemas son reales y grandes. Y yo también ya soy grande, no puedo contar con mis padres ni con nadie para que me ayuden. Soy yo contra el mundo y no me gusta.
Quisiera estar tan cuerda como cualquiera de mi edad. Quiero que mi futuro se vea limpio y cerca. Quiero que todo salga como lo planeé, quiero tener fuerza de voluntad y ganas de vivir.


Espero que éste mes no sea tan cruel ni solitario como todo invierno. Espero que ustedes estén bien.
Nos leemos.

martes, 30 de mayo de 2017

Se apaga la luz, se apaga esa que una vez fui

Me fui apagando.
Cuando era joven me sentía invencible, que era capaz de todo y era luz.
Ahora me apago con cada día que pasa, me siento inútil, hundida entre cenizas.
Mi sonrisa se borró, hasta el color de mi cabello cambió.
Y aunque antes no me sentía feliz, al menos pretendía serlo.
Hoy me estoy dando por vencida, estoy dejando que la vida me gane y no me defiendo. Estoy derrotada, deshecha y sin fuerzas.
Ya no me siento una reina, me siento un trapo.
Hoy quiero dejar para siempre mis sueños, quiero tomarme un respiro eterno y dejar que mis días corran por un tiempo más, hasta lograr juntar el valor necesario para eso que mi parte oscura quiere hacer desde hace tanto tiempo.
Me estoy dejando ganar y no se como salir bien de esto.




Prometo pasarme por sus blogs el miércoles, lo juro. Perdón por desaparecer siempre. Realmente los extraño, quiero saber de ustedes. 

Nos leemos.

lunes, 3 de abril de 2017

Extrañitis

Extraño verte y sentirte cerca, apreciar tu sonrisa.
Extraño tu silueta y ese perfume que me estremecía. 
Extraño tu calor y lo que me decías. 
Simplemente no puedo sacarte de mi mente...








Espero que ustedes estén bien y que tengan una buena semana.
Nos leemos. 

sábado, 25 de marzo de 2017

Princesa sin príncipe


Tuve una semana rara con vario cambios de humor, o sea que nada nuevo. Comencé la facultad bastante tranqui aunque me hubiera gustado que las vacaciones sigan al menos seis meses más, ¿o es mucho pedir?

Éste mes me pasaron varias cosas raras, como por ejemplo, descubrí que mi padre tiene un posible romance con alguien. Normal, tranqui.
Ésto es lo que más me afectó porque no sabía que hacer exactamente, y decidí que no es mi problema porque me estaba afectando al punto de querer acabar con mi vida. Porque si, como sabemos soy algo así como border y la noticia me hizo sentir enferma por varios días. 
Es muy loco saber que hoy tengo problemas que jamás creí que tendría.
Hasta problemas económicos me afectan al punto de asfixiarme y que me den ataques de pánico, jamás creí que éstas cosas me pasarían a mí. 

Y mi vida amorosa, correción, mi no existente vida amorosa también me tiene de mal humor; por no decir que me tiene preocupada jaja. Porque hello, soy un ser humano y no tengo interacción física con nadie desde hace tiempo. 
Es más, hace mucho que nadie me dice algo lindo, o que tengo una conversación significativa con alguien o que alguien me toma de las manos o que simplemente me mire a los ojos. Hace mucho que no tengo ni una pizca de afecto.
Y no, las cosas que pasan en las noches de borracheras no cuentan. 

Sueno re princesa de Disney pero sólo quiero a un hombre que me cuide y me ame. ¿Es mucho pedir????

Igual se que eso del "te amo para siempre" no existe, y lo acabo de aprender recientemente con lo de mi padre. Es increíble porque para mí y para todos los que los conocen, son la pareja perfecta. 
Si superan que son una farsa, igual que todo, igual que yo.


Nos leemos.

jueves, 2 de marzo de 2017

Rebelde sin causa

Siempre me gustó vivir al límite, pero no me refiero a disfrutar de la vida hasta alcanzar felicidad y vivir mis días plenamente. Me refiero a vivir hasta el límite de no hacerlo. Arriesgando cada aliento y cada respiro con la esperanza de que esa secuencia no se repita jamás. 
Arriesgada, salvaje, loca. La gente cree que soy un chiste o que lo hago por diversión, pero no es así. 
Me gusta vivir al límite, deseando por dentro morir.

Sé que un día me tocará cuando yo menos lo quiera, lo sé porque así funciona todo. Mientras tanto alimento mi inconsciente deseo, aferrada a mi famosa frase "De algo hay que morirse"

Aunque por dentro sólo quiero que alguien me cuide y me proteja, de mi misma.






La depresión pegó fuerte este año. No tanto como años anteriores pero lo sigue haciendo. Lo peor de todo es que trato de estar bien y pelear contra ella con todas mis fuerzas, pero aún así nunca es suficiente.
Espero que ustedes estén bien.

Nos leemos.