Hoy después de casi un año sin vomitar volví a hacerlo. No entiendo aún por qué lo hice solo me surgió y no lo pensé claramente.
Me sorprendió que ni siquiera logré hacer ningún esfuerzo, sólo me incliné, un poco de presión entre los músculos del estómago y me vacié completita. Sin sonido, sin enchastres, como en los viejos tiempos.
Luego lo que no tardó en llegar fueron los sentimientos de culpa, de pena y el bajón por supuesto, sin mencionar ese leve dolor de garganta que me recuerda que lo que hice está más que mal.
Ahora salí de bañarme y me sigo sintiendo asquerosa. Ya no sé qué es peor.
Es como que avanzo un paso y retrocedo diez.
Y aunque odie decirlo es una sensación que ya conozco, mi cuerpo reconoce mis viejos hábitos, recuerda como hacerlo todo, reconoce la sensación de vacío como parte de mi misma.
Sin embargo todos sabemos que mi relación con mi cuerpo no es ni meramente la ideal, es una guerra constante que no acaba jamás. No nos entendemos. Así como mi cuerpo hace lo posible por mantenerme viva, yo lo maltrato para que ocurra lo contrario. Por más de que lo intente con todas mis fuerzas no lo amo. No importa como los demás lo vean, no importan los likes, no importa que muchos deseen tenerlo, yo simplemente aún no puedo apreciarlo completamente y adorarlo como sé que debería hacerlo.

El otro día le contaba a una amiga con tca que no me pongo un traje de baño desde los nueve años y no lo podía creer, y yo me reía porque es algo normal en mí. De pequeña tengo miles de fotos en traje de baño, mi madre amaba comprarme bikinis y mallas de diferentes diseños, pero la última vez que usé una recuerdo que fue a esa edad. Los siguientes años si realmente necesitaba meterme a una pileta porque me obligaban o para nos disgustar a nadie lo hacia con ropa, short y musculosa. Y estos últimos años también compré bikinis con la esperanza de animarme a usarlos algún verano y no, no puedo. Me paraliza el solo hecho de pensar que la gente va a ver lo que yo veo, grasa por todos lados, celulitis, estrías y demás imperfecciones que mis ojos no pueden ignorar.
Mi amiga me dijo de que no es normal porque mi cuerpo está bien y que no es feo, y como psicóloga me dijo que me animara a comenzar terapia cuanto antes.
Y es como que de a poco me convenzo más de que cambiar mi vida está en mis manos y que mi futuro y salud dependen solo de mi. También por otro lado sé muy bien que tengo que hacer una serie de cosas antes de atreverme a dar ese paso, la polémica charla con mis padres por ejemplo es lo que más me aterra. El pasado sábado estábamos en la casa de campo y salimos a caminar solas con mi madre, y el tema pasó miles de veces por mi cabeza pero simplemente no me atreví. Es que sé que para ella es algo tan negativo el tema de las enfermedades mentales, psicólogos y todo ese mundo, lo aborrece. Y yo sólo quiero salir de esto, porque no idolatro lo que me pasa, soy consciente de que no estoy bien pero sola no puedo.
Nos leemos.