lunes, 22 de enero de 2018

Baby steps


Enero me viene tratando bien, o al menos yo lo hice.

Me fui una semana de vacaciones con mi familia y pasé mucho tiempo junto a ellos este mes, lo cuál es algo que siempre me hace bien. Porque son las únicas personas que me inspiran genuina confianza.

Comencé el gimnasio. Esto era algo que venía posponiendo desde hace un par de años y aunque recién empiezo espero que sea una relación a largo plazo.

Estoy pasando mucho tiempo con mis compañeros de facultad. Se podría decir que son mis amigos (y actualmente mis únicos amigos lol). Fuimos de roadtrip por un fin de semana, y estoy aceptando planes junto a ellos que en otro momento habría declinado. Les estoy dando una oportunidad porque son buenos y quiero rodearme de gente así. 
En cambio, falté a todas las reuniones con mi grupo de amigas, algunas veces realmente no podía pero muchas otras las rechacé. Ya no siento dolor, pero no tengo ganas de pasar tiempo junto a ellas.

Aún no hice todo lo que me propuse para este mes, pero por lo menos aún tengo unos días más, aka psicólogo. 

Y sé que suena todo muy color de rosa, pero lucho mucho para vencer mis miedos, ir al gimnasio es un gran desafío para mi. Me costó mucho decidirme por ir porque aunque se que mi peso actual es normal, tengo miles de inseguridades y mi cuerpo no me gusta. Y el gimnasio al que voy todos son personas que van desde hace un tiempo y están en forma y eso me da mucha inseguridad. Pero aún así me trago mis miedos y voy porque es lo que quiero para mi vida. Se que mi cuerpo tardará mucho tiempo en transformarse pero debo empezar. También cada día aprendo algo sobre él, por ejemplo, la semana pasada cuando fui a mi segundo día me tocó hacer glúteos y no tenía nada en el estómago. Claramente me descompuse y tuve que parar un rato, y estas son cosas que quiero cambiar. Estoy aprendiendo a cuidarme en todos los sentidos, aunque me cueste. 
Todo es un proceso y estoy dispuesta a hacerlo. 
Lo importante es que por ahora no estoy mal y puedo permitirme salir de mi zona de confort un rato.

Espero que ustedes estén bien y gracias por sus buenos deseos. Las quiero mucho.

Nos leemos.

viernes, 5 de enero de 2018

The bitch is back

Aunque nuestros planes y aires cambien, siempre hay momentos en los que los fantasmas del pasado buscan atacarte. Solo debemos aprender a ignorarlos.
Porque lo que no te ayudó en el momento en que más lo necesitabas, no tiene lugar en tu presente. En este presente, cuando por fin encontraste la paz que anhelaste siempre. En el que te diste cuenta de quien sos realmente y que la corona siempre fue tuya. 
No más lágrimas por fantasmas del pasado, no más días de espera y suspiros por amores del ayer, no más tiempo invertido en quienes ya no me suman. 
Hoy me quiero más. 



Los días grises también lograron encontrarme. Hay dolores que siempre me afectarán y tirarán a la cama sin importar todo el positivismo que cargue. Pero debo aprender a aceptarlos porque soy muy sensible y cuando alguien cercano se va me queda ese vacío para siempre. 
Hay dolores que son parte de mi.

Pero estoy dispuesta a que los días completamente negros no formen parte de mi vida. No sé como aún, y hoy fue uno de esos, pero ya estoy en pie. Todo esto solo depende de mí y prometo dar lo mejor de mi, pero sin intentar que todo sea perfecto. Y no darle importancia a lo que los demás piensen sobre mi, la única opinión que me importa es la mía.
Espero hacer de mi dolor mi fortaleza. 













Gracias por leer.






lunes, 1 de enero de 2018

¡Feliz año nuevo!


Quiero desearles lo mejor de lo mejor, mucho amor y felicidad, muchas ganas de vivir y de crecer.
Espero que este año los encuentre fuertes y con entusiasmo para enfrentar cualquier obstáculo. También ruego que se perdonen y que dejen el pasado atrás. Que dejen a todo lo que les hizo mal, a las personas que no supieron valorarlos, a los que no supieron confortarlos. 
Que se quieran cada día más que ayer y que encuentren paz en ustedes mismos.
Todo eso también es un deseo para mí, porque es lo que me merezco.

Gracias por seguir caminando junto a mí en esta montaña rusa llamada vida. 
Gracias por sus comentarios que me renuevan cada día para poder seguir.
Gracias, porque las considero mis amigas.

Esta noche la pase con mi familia, cada vez somos menos pero estamos siempre juntos. 
Esta noche no la pasaré con mis amigas, ya no las siento como tales, me lastimaron y no quiero seguir siendo la segunda opción de nadie. No quiero salir solo para sacarme lindas fotos y presumir un nuevo look. Prefiero quedarme en casa y escribir, porque en las palabras me encuentro a mi misma y me siento más feliz en mi propia compañía. 
Sin juzgarme, sin fingir, sonrió desde adentro y me siento en paz.

Nos leemos.