Hasta hace un año era "perfecta". Al menos eso me decían y sé muy bien por qué lo hacían. Cuando sos astuto, tenes el control y las riendas de tu vida, mostrás solo y exactamente lo que querés mostrar, ni más ni menos. Y así logré engañar a todos, con mi apariencia impecable, mi delgadez "natural" pero nunca extrema, mi rostro siempre maquillado, mi deslumbrante simpatía y mis habilidades académicas.
Pero este año todo esto cambió.
Dejé de ir a la facultad, subí de peso, no salgo nunca de casa y si lo hago no uso maquillaje, la ropa me queda mal... ya nadie se refiere a mi como """perfecta""".
Oh la perfección. Nunca pude verme como los demás me veían, JAMÁS. Entonces, ¿de qué mierda me servían esos comentarios vacíos, si jamás me los creí?
Creo que de alguna forma me siento aún más miserable si nadie me hace cumplidos, suena asqueroso, pero nunca tuve autoestima y los días parecían menos grises cuando alguien me decía algo lindo.
Es muy triste no saber que sos linda, que sos inteligente, que sos fuerte, que sos amada (cualidades que para mi las tienen todas las mujeres que conozco). Porque para vos sos sólo un desperdicio de espacio, una maquina de decepcionar y rechazar afecto, un ser que no merece amor.
El camino hacia el amor propio es larguísimo, casi interminable.
Nos leemos.

Hola, yo te entiendo, pero aunque largo es el camino tal vez podemos llegar a la meta! Tú blog me encanta! Saludos!
ResponderBorrarTenemos que ser capaces de valorarnos nosotras mismas, y no depender tanto de lo que nos dicen los demás. Animo!
ResponderBorrarTe entiendo tantísimo, creo que valorarse a uno mismo y verse bien es de las cosas más difíciles, al menos en mi caso.
ResponderBorrarEs largo, complicado y empedrado el camino. Sobre todo entender que nuestro valor no cabe en los kilos, no solo es problema de nosotros, sino de todo en general, a como nos han enseñado a ver el éxito.
ResponderBorrarAnimo bella, un abrazo de la jauría.
La maldita tortura de nuestra cabeza hace que aquello que es real y auqello que es inventado se tergiversen hasta perder la coherencia.
ResponderBorrarAmiga... te entiendo, por eso te digo que te tomes un momento, dos o treinta y respires, lo veas todo y sepas discernir lo real de la ficción de la zorra de tu mente.
Un beso enorme, mil millones más. La niña perdida.
Qué daño hace decir "Eres perfecta", es una moneda con dos caras...
ResponderBorrarY la autoestima, te entiendo tanto, nunca me sentí perfecta, y siento que no valoro lo suficiente lo bueno que tengo... Y el tiempo esta pasando...
Un abrazo.
Saludos, Hazel.
Te vuelvo a leer.
Hay que librarse de la expectativa. de la yo de ayer en la que nos hemos estancado y nos mira por encima del hombro. pero si tú misma no creías que eras buena entonces, quizás solo estás echando de menos cosas que no sabías apreciar en aquel tiempo. igual que ahora habrá otras muchas que tampoco puedas ver por toda esta enfermedad que nos agota y nos consume.
ResponderBorrara veces cuando estamos así de tristes lo desprendemos y los demás lo recogen, y sienten que tampoco hay palabras de aliento que puedan salvarnos. o nosotros no podemos leer que ellos nos valoran, que nos dicen las cosas de verdad.
en mi caso, cuando me estaba hundiendo en la catástrofe de lo socialmente importante (estudios, relaciones interpersonales), las personas que me exigían, que casi no permitían que no fuera "perfecta", brillante, audaz (y sumisa, todo hay que decirlo), fueron las que pretendían rescatarme. una situación bastante irónica. no me libraron de la culpa, del auto odio, de la frustración, porque solo leía en sus palabras una condescendencia enfermiza y un cinismo atroz. obviamente no salí de allí gracias a ellos. pero creo que tampoco hubiera salido de allí gracias a nadie, en general.
ojalá des un salto y dejes atrás también todo ese peso que arrastras.
https://www.youtube.com/watch?v=DfradBOpIO8
cuídate. te mando amor desde este lado del mundo. ojalá te llegue.
a mí me pareces una persona fascinante.
xx