viernes, 10 de enero de 2020

Temporada desquiciada 2020

Trigger warning: si sufriste de algún desorden alimenticio en el pasado no leas esta boludes. Gracias.

Se terminaron las fiestas pero todas las calorías se quedaron en mi cuerpo.
Es muy raro este limbo de persona recuperada de un desorden alimenticio, porque aunque mi peso sea normal (lo supongo porque no piso una balanza hace mucho) y me alimente como una persona normal, sigo odiando mi cuerpo. Sigo sintiendo la grasa que hay en él. Es una sensación que me descompone físicamente, me da asco y miedo a la vez. Puedo sentir la grasa moviéndose por debajo de mi piel, por encima de mis órganos y creciendo con cada segundo que pasa.
Esto me pasa cuando subo de peso. Porque aunque no sé el número, puedo sentirlo. Mis piernas se ensanchan, el gap cuando junto las piernas desaparece, cuando me siento tengo un par de rollos en la panza, mi cadera se ensancha y aunque mi cintura se achica es sólo una ilusión, mis senos aumentan de tamaño y lo peor, mi cara. Mi cara que es más bien ovalada se convierte en el emoji de la luna llena y lo odio. 
Por cierto, me corté el pelo. Gran error. Siempre lo llevé largo por la cintura y en un estado de locura me lo corté por los hombros y es super raro verme así. No me desagrada tanto pero creo que no me lo volvería a cortar así. Así que en cierta forma también me siento más expuesta, ya no tengo mi safety blanket que cubría mi cara, torso y brazos. 
Así que mis primeros 10 días del año se resumieron en sentirme gorda, como hace diez años atrás. Sólo me aísle de mis amigos, familia y me refugie en series y comida, como hace diez años atrás. 
Espero que las cosas cambien porque esto no me está gustando nada. 
Lo escribo para ver lo miserable que soy así y lo estúpida que me veo escondiéndome del mundo por pesar unos kilos de más.
Y mañana voy a almorzar a lo de mi abuela porque me vio flaca. Yo ya no sé nada, estos desordenes te terminan volviendo absolutamente loca. Diez años más, diez años menos, la misma loca.
Loca cuerda porque sé de lo que hablo, lo que siento y veo, pero sigo enferma y aunque el resto no vea esos 3 o 4 kgs de más en mí, yo si puedo hacerlo. Y el hecho de estar recuperada y tener la conciencia suficiente para no querer volver a ciertos patrones que dañaban mi cuerpo, me hace mierda. Porque no se bajar de peso sanamente, tampoco siento que pueda hacerlo. 
Y este es el limbo del cual hablo. El estar mal mientras aparentas estar bien. 
Ya debería ser una profesional en esto, pero no.

Por cierto, parte de todo este desastre mental tiene que ver con que estamos en verano, me voy a la playa en una semana, tengo que comprar ropa de baño y me siento como siento. Y también, en noviembre me hice cortes en las piernas como una adolescente estúpida y las cicatrices aún son muy visibles. Así que creo que todo esto último es lo que me tiene tan desquiciada. Me gustaría que me dijeran al menos como puedo disimular las cicatrices. Gracias(? Y perdón(? si leíste hasta acá y te arruiné el día con mis pensamientos.


Nos leemos.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Diez

Está terminando esta década y hoy me siento gris, quizás como hace 10 años.
Si entras a cualquier red social están estos posteos de fatalismo por el fin de una década y el comienzo de otra. Algunos muy entusiastas recuerdan lo mucho que cambiaron y crecieron a lo largo de los años. Su evolución, su proceso para convertirse en la fantástica persona, quizás exitosa, que son hoy en día. Y también están los otros, como yo, que siguen igual de fracasados que hace una década atrás.
Hace diez años tenía 15. Ya venía con un equipaje cargado de depresión y ansiedad, pero no estaba muy al tanto de lo que era. Me sentía rara por no encajar, por preferir quedarme un sábado a la noche navegando por Internet y no saliendo como cualquier otro adolescente de mi edad. En latino américa es muy común que las chicas festejen sus 15 años, por supuesto que yo no los festejé porque nunca me gustó ser el centro de atención ni por un minuto ni por 6 horas, pero si recibía invitaciones de mis amigas a estas fiestas. Recuerdo que todo el asunto me generaba mucha ansiedad porque me sentía muy novata en todo: chicos, bailar, socializar. Sin mencionar lo mal que me sentía con respecto a mi cuerpo, en dos años subí mucho de peso y mi cuerpo era muy diferente a la imagen que tuve toda mi vida de mi misma, fue ahí cuando comencé con los desordenes alimenticios. Pero era todo, me sentía mal porque me sentía distinta. 
Y hoy me pasa lo mismo. Me siento mal y distinta al resto de mis amigas que tienen proyectos, carrera, trabajo, pareja, casa propia, hijos(?. Mientras yo sigo quedándome en casa un sábado a la noche publicando en mi blog por Internet. Cancelando planes porque me siento gorda. Teniendo crisis y peleando con mi madre como si tuviera 15 años otra vez.
Y ya se que crecí, obviamente, que también evolucioné a mi manera, pero no puedo evitar pensar en lo negativo, en lo malo, en lo estancada que estoy. Porque creo que lo negativo supera cualquier situación positiva que esté presente en mi vida actualmente, que en estos momentos sinceramente no recuerdo.

Espero que sus días estén colmados de abrazos, risas y buenos momentos, y que se aferren a ellos porque no siempre están. No recuerdo cuando fue la última vez que recibí un abrazo, triste.

Nos leemos.

viernes, 20 de diciembre de 2019

La calma no tan calma - antes de - la tormenta

El año pasado fue un golpe en la cara para mí, una sacudida, un susto, un "cuidado porque las cosas pueden cambiar en cualquier momento". Comencé a preocuparme aún más por el futuro y por quiénes estarían en él, haciéndome la idea de que estoy sola en esto. 
Como todos. Aveces pensás que no, que si tenes gente a tu alrededor (familia o amigos) está todo bien, pero no. Siempre estamos por nuestra cuenta, solos.
Este año fue otro golpe más. Me obligaron a salir del cuento de hadas, se cayeron las máscaras y las cosas dejaron de ser tan color rosa por casa. Me siento parada sobre una cuerda floja sujeta entre dos pilares que están rotos, sobre un vacío incierto, profundo y mortal. 
Y ya se que me voy a caer, el tema va a ser sobrevivir a eso. El tiempo de recuperación o las ganas de realmente hacerlo. Sanar, dejar de sentir culpa por algo tan irreversible como existir.

Nos leemos.