sábado, 25 de junio de 2022

Rota y entera a la vez

Lo único que me gusta de mí misma es mi entereza. 
Por momentos parezco una niña pequeña que canta sin tener ni una sola preocupación entre sus pensamientos. Fuerte y potente, con pasión. Melodías melancólicas, otras felices, otras empoderantes.
Y mi sonrisa. Cansada, falsa y deslumbrante. Ya no tan rota, pero que apenas se asoma frente a otros.
Sonrío y canto para mí, cuando estoy sola. A veces en compañía, ya no borracha pero sí cómoda. 

Mi vida se convirtió en un relato que se repite. Una rutina que no me gusta y me cansa.
Pero sé que estoy ayudando a otros. Me gusta sentirme útil, saber que mi presencia hace bien y que puedo aliviar a otros. 
A veces me canso y quiero gritar, correr e irme lejos. 
Algunos días me pregunto demasiadas veces si esto es todo.
Si acaso esto es mi vida y si así lo será siempre.

Crecí creyendo que podría hacer muchas cosas, pero a veces me cuesta hasta terminar el día.
A veces me cuesta mirarme en el espejo y mentirme que estoy bien, que todo va a estar bien.
Lo único que me sale bien es dejarme para después. 
Un después que se alarga hasta el infinito.

Lo único que me gusta de mi misma es mi perseverancia, o que quizás solo soy demasiado terca.
Nos leemos.


lunes, 16 de mayo de 2022

Querer querer a alguien cuando sin querer ya quisiste a otro

Hoy me compré un vestido y pensé en vos.
Pensé en las noches cálidas de verano,
y en los bares abiertos hasta pasada la medianoche.
Pensé en los paseos en tu auto, 
tu mano sobre mi muslo y la otra al volante,
con tu mirada sobre la mía y tu cabeza en cualquier parte.
Pensé en nuestros sueños rotos,
en todas las palabras que el viento se llevó,
en tus mentiras, y en tus engaños, que todo lo derrumbó.
Pensé en que el tiempo nada lo curó,
porque seguís apareciendo en mi mente aún cuando nadie te llamó.
Hoy me compré un vestido y otro me lo quitó.
Otro, a quién aún no quiero como te quise a vos.

















Nos leemos.

miércoles, 4 de mayo de 2022

Un poco de orgullo

 Me cuesta trabajo entender que estamos en el quinto mes del año, de un año que aún escribo mal sobre papel porque lo sigo confundiendo con el anterior. Pero la diferencia que hay entre ambos es que me siento mejor. Mi vida cambio mucho y aunque por momentos me siento al borde del colapso, hago una pausa, me calmo, me cuido y sigo. Esto es algo que me hace sentir muy orgullosa porque el año pasado fue caos constantemente y hoy, aunque por momentos no entiendo mucho que pasa, trato de escucharme y respirar antes de que se vaya todo al carajo. Con esto quiero decir que aún no tuve ningún ataque de ansiedad, y esto es otra de las razones por las que me siento orgullosa de mi misma.

Y ya que hablamos de razones por las cuales está bien que se me infle el pecho de vez en cuando, estoy controlando mis manías con la limpieza, ya no me lastimo las manos so that's good. También me tomo el trabajo de ir a lugares incluso cuando la mayor parte del tiempo no quiero hacerlo, pero voy siempre. Y hay días en los que me siento muy sociable y puedo mantener una conversación con un extraño sin sentirme la peor cosa del universo.

Con esto último quiero destacar que sigo teniendo muchos problemas internos, de autoestima y que no se van a ir fácilmente. Se que no es nada nuevo, pero si es algo que se intensificó durante el último par de años from hell. Fueron años que no regresaran (hablando de mi edad) pero mejor que no regresen, mejor no pensar en ellos. 

Hoy estoy en piloto automático pero haciendo todo lo posible por actuar como un ser humano normal, aunque en este momento me duelan los riñones. Los riñones, o sea, tengo 27 años y me siento de 40. Y 40 es joven, lo sé, al menos ahora que estoy más cerca lo sé. 

Espero que los que aún se detienen a leerme estén muy bien y que tengan un mes muy pero muy bueno, y un año excelente. Por favor porque todos se lo merecen. Cuídense mucho.


Nos leemos.